Fene vive la primera edición de una feria de época con todo tipo de atractivos
27 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Música, puestos de pinturas, arcilla, un cantero de piedra, una noria que se mueve al son de una manivela o un oráculo son algunos de los mostradores que se han instalado este fin de semana en Fene para vivir la primera edición de la feria medieval de la localidad, que concluirá hoy por la noche.
Una oportunidad para que los vecinos y turistas se trasladen en el tiempo hasta el siglo XV y puedan imaginarse cómo era un mercado de la época. Así lo han percibido los vecinos de Fene que, desde el viernes por la noche, han salido a la calle para participar de la nueva oferta lúdica del Concello.
«Estamos encantados de que hayan traído algo para estas fechas», comenta Jaime González, que salió ayer a pasear entre los puestos. Pero, sin duda, los que más aprovechan la feria son los más pequeños de la localidad, y es que los niños han disfrutado durante estos días de varias actividades diseñadas especialmente para ellos. Un taller de manualidades les enseña a dibujar con pinturas de cera o a hacer pequeñas figuras con papiros.
Sin embargo, algunos mayores han disfrutado tanto como los niños de la primera feria medieval. «Yo traigo a mi hija como excusa por que me encanta mirarlo todo y ver cómo hacían las cosas en el siglo XV», comenta Lucía Martínez, una vecina de Pontedeume que se recorre, una a una, las ferias de toda la provincia.
Horas altas
Los feriantes están satisfechos con los resultados de la primera edición de la fiesta medieval de Fene. «La gente suele venir por la noche, pero lo cierto es que siempre hay gente mirando los puestos», comenta el dueño de un mostrador que, entre otras cosas, ofrece a los interesados la posibilidad de comprobar el futuro con un oráculo.
De la treintena de mostradores repartidos por la localidad, los más concurridos son los que ofrecen demostraciones de artesanía tradicional. Uno de los feriantes crea con barro pequeños jarrones en un mesa giratoria de madera. En apenas un cuarto de hora el nuevo utensilio está listo y a la vista de todos los presentes, que comentan la habilidad del alfarero.
Los trabajos de un cantero de Alicante también llamaron la atención, y es que con un martillo y una punta va sacando forma a un trozo de piedra y consigue figuras espectaculares a la vista de todos los paseantes de la feria, que se interesan por el proceso y preguntan cómo hay que hacer para aprender algo así. «Mucha paciencia y trabajo», contesta el cantero a los curiosos.
Pero lo que más éxito logró entre los vecinos fue el trabajo de un pintor que hace sus trabajos en azulejos y papel usando solo sus dedos. «Hace unas cosas preciosas con las manos, en solo tres minutos te pinta lo que quieras», comentó impresionado Jaime González.
Los vecinos de Fene que ya pasaron por la feria medieval están encantados con esta primera edición, pero esperan que no sea la última. «A ver si el año que viene repiten y ponen más puestos», comenta Juan María Filgueira, algo que comparte con Manuel Andrés Souto, que añade que es «una maravilla» que existan estas oportunidades lúdicas. La feria llega hoy a su fin, pero los vecinos ya esperan impacientes la del año que viene.