El barrio más antiguo de la ciudad celebra A Parrocheira

La Voz

FERROL

El barrio más antiguo de la ciudad, el del primitivo Ferrol, que conserva su trazado medieval desde el mar hasta donde termina la ladera de lo que fue un castro en otro tiempo, celebra este fin de semana sus fiestas de A Parrocheira. Mañana, viernes, en el muelle de Curuxeiras, habrá una sardiñada gratuita, patrocinada por la Autoridad Portuaria y organizada con la colaboración de las asociaciones vecinales de Ferrol Vello y Canido. Comenzará a las 20 horas. Y a continuación, en la Praza Vella -en el mismo lugar en el que la leyenda sitúa la pública lectura de la proclama irmandiña de Roi Xordo...- habrá un concierto, que bajo el nombre de Parrock Cheira reunirá a cinco formaciones: Collection, Bang 74, Swett Oblivion Band, Carrero Bianco y Gathering Leopard. La jornada del sábado comenzará a primera hora de la mañana interpretada por un quinteto de música tradicional (con gaitas, naturalmente). Desde la mañana habrá actividades de «animación para nenos» en la Praza Vella, y ya por tarde, a partir de las 19 horas, tendrá lugar en el barrio un maratón fotográfico, que bajo el epígrafe A cor fugaz invitará a los participantes a concentrarse en las luces del crepúsculo y de la noche. A las 20 horas comenzará la mejillonada, de nuevo en la Praza Vella. Y allí mismo actuarán, durante la propia fiesta gastronómica, Coral, Teh Kanaloas, Os Chavales y M & N'S. El día de la procesión La jornada del domingo tendrá su epicentro en la iglesia del Socorro, en la que se rendirá tributo a la Virgen, patrona de Ferrol Vello. La celebración religiosa comenzará a las 18.30 horas. Y una vez finalizada la Eucaristía, la procesión saldrá en dirección al muelle de Curuxeiras, donde embarcarán la imagen de la Virgen y quienes la acompañen. Una procesión, por cierto, cargada de un intenso simbolismo en un barrio de vocación marcadamente marinera, que guarda dentro de sí la memoria de la villa medieval, poco dada a someterse al señorío de los Andrade, que todavía hoy conserva una especial magia, un encanto heredado de otro tiempo.