«Una playa sin chiringuito no es playa»

B. Antón

FERROL

Su DNI dice que se llama José Antonio Miragaya García (Suiza, 1972), pero todo el mundo lo conoce por Seíto. Junto a su mujer, María Soledad, este fenés de Limodre comanda el bar O Emigrante de la cala de Almieiras, más conocida como la playa de Río Castro. Además de por su churrasco, su tortilla y su pulpo, el establecimiento también es conocido porque entre sus muros nació una de las fiestas más concurridas de la comarca: la batalla entre los vikingos de Fene y los piratas de Redes.

-Tras el nombre de su bar se esconderá una historia de emigración...

-Así es. El bar lo montaron mis padres recién llegados de Suiza. Mi padre trabajó allí quince años, en el campo, y mi madre lo acompañó los dos últimos años. Yo nací allí, pero a los pocos meses nos vinimos a Limodre.

-¿Cuánto tiempo lleva trabajando en el bar?

-Desde que era un chaval. Con 14 años, si quería ir a la playa tenía que ayudar a fregar, porque lo de ir a las mesas me daba mucha vergüenza. Después me casé y nos hicimos cargo del negocio mi mujer y yo.

-¿De dónde es su clientela?

-En invierno es de por aquí, pero en verano nos viene muchísima gente de A Coruña. Les gusta esta cala porque es pequeña y tranquila y no está tan llena de gente como las playas de Mera o Sada. Además, también viene mucha gente a fondear con sus barcos.

-¿Qué le parecen los planes del Gobierno para terminar con los chiringuitos de playa?

-Pues muy mal, porque un bar sin chiringuito no es playa. A mí la medida no me afecta, porque no estamos a pie de arena, pero no creo que sea buena. Se le va a quitar un servicio a la gente y otra mucha se puede quedar sin trabajo.

-En su bar nació la fiesta de los vikingos de Fene y los piratas de Redes. ¿Cómo surgió?

-Fue de casualidad. Un viernes por la noche estaba un grupo de chavales en el bar y se nos ocurrió ir a Redes y secuestrar a Emiliano, el de la Posada del Mar, para traérnoslo aquí. Al viernes siguiente lo hicimos y así fuimos repitiendo cada verano hasta hoy. El primer año participamos 30 personas y este verano se inscribieron más de ochocientas.