«La gente aún se sorprende cuando me ve con el uniforme»

Ana de Antonio

FERROL

Beatriz Carballo, de 35 años, trabaja este verano en Cariño como auxiliar de Policía Local a la espera de entrar en el cuerpo

03 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Su estatura limitaba su sueño de convertirse en agente de la Policía Local. Se decantó por los caballos y durante muchos años fue profesora de equitación y trabajó en países como Alemania, Suiza e Inglaterra. Pero la nueva ley le dio, según explica ella misma, la oportunidad para presentarse a las oposiciones. Beatriz Carballo Dopazo, de 35 años y nacida en Pontevedra, se presentará en septiembre a la oposición al cuerpo. Hasta entonces, desde julio trabaja como auxiliar en Cariño.

-Está usted intentando cambiar los caballos por el uniforme de Policía Local.

-Sí, lo mío es vocacional, y cuando ampliaron la edad y redujeron la estatura mínima para presentarse a las oposiciones se me abrió la última oportunidad para conseguirlo, pues el límite está ahora en 36 años y tengo 35. El mundo de los caballos me aportó todo lo que me podía aportar. Desde hace unos meses me preparo en una academia de Narón y entre julio y agosto estaré de auxiliar en Cariño.

-¿Cuál es su función?

-Servimos de apoyo a los agentes. Patrullamos a pie, en coche y controlamos los accesos a la playa, entre otras cosas.

-¿Alguna incidencia en este mes de julio?

-He visto un barco cargado con diez kilos de droga y un intento de suicidio.

-Usted es la única mujer policía en la comisaría del Concello.

-La única como auxiliar y en plantilla. La gente aún se sorprende cuando me ve con el uniforme. Animo a las mujeres a que lo intenten y eso que no estoy de acuerdo con el doble baremo, creo que el del hombre no debe ser el modelo a seguir. Sería mejor hacer una media entre las marcas de ambos sexos; las pruebas deberían ser las mismas.

-¿Por qué ese empeño por ser agente de la Policía Local?

-Me encanta el trabajo, y este verano me estoy acercando a lo que realmente es. Soy muy estricta en todos los sentidos y por eso me gusta. Sin embargo, creo que estamos muy limitados, mucha gente espera que hagamos más de lo que podemos.

-¿Se quedaría en Cariño?

-Sí, es un pueblo muy tranquilo y yo también lo soy, aunque por ahora no se han ofertado plazas. De momento la que mejor me viene es la plaza de Pontevedra.