«Narón tuvo un crecimiento lógico, ahora es momento de sentarse y planificar»

FERROL

Ha visto evolucionar a Narón desde O Couto de niño, desde el Concello y desde su consulta: «En una sociedad globalizada, hay que tener un lugar de referencia»

01 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

José Ramón García, pediatra en el centro de salud de Narón y ex gerente del Área Sanitaria de Ferrol, no duda ni un ápice en elegir un rincón de su municipio natal. «El monasterio de San Martiño, ahí están todos mis orígenes paternos, donde se bautizaron, se casaron y descansan mis familiares», explica. En A Faísca, lugar donde se ubica el templo, pasó este médico naronés residente en Ferrol parte de su infancia: «Hacíamos excursiones, disfrutábamos de las fiestas, tengo una familia numerosa, así que me sentía protegido», relata. Siempre que evoca sus tiempos de niño en San Martiño «me acuerdo del lado positivo, me da nostalgia».

Define este rincón naronés como una zona «preciosa, muy rica en agricultura, con los famosos pimientos, y una climatología especial». Tiene claro que «en una sociedad cada vez más globalizada, es importante tener un punto de referencia, un lugar al que siempre quieres volver, y de donde te sientes».

José Ramón García, aunque se marchó de Narón a los seis años, ha estado siempre vinculado de forma estrecha a su municipio natal. Después de estudiar Medicina en Santiago, hizo la especialidad de Pediatría y trabajó durante un tiempo en el Arquitecto Marcide hasta que se trasladó al centro de salud del Alto, donde permanece desde hace más de dos décadas -solo interrumpidas durante el tiempo que ocupó el cargo de gerente del Área Sanitaria, de finales del 2007 a mediados del 2009-.

Fue el primer jefe de servicio cuando se construyó el ambulatorio y concejal del PSOE en el gobierno local durante un mandato hace dos décadas. «Cuando estaba en el Concello, como edil de Sanidad y Cultura, eran los momentos en los que se planificaba el gran Narón», comenta. En esos momento germinaba el polígono de Río do Pozo y se compraban los terrenos que hoy en día acogen el centro administrativo del municipio, la plaza de Galicia y sus alrededores. «Narón tuvo una vida lógica. Partió de la nada, tuvo unas corporaciones municipales muy dinámicas, independientemente del color político, de gente joven con ganas de trabajar», describe.

Los primeros deberes, los de crecer y convertirse en lo que es hoy Narón, cree García que ya están hechos, «ahora es momento de sentarse, planificar, dar calidad de vida, servicios y zonas verdes. Crecer más por crecer, no».

El crecimiento vertiginoso del municipio provocó, a la larga, que edificios como el del centro de salud, donde trabaja José Ramón, se encuentren por completo saturados. «Yo estaba en el gobierno cuando se proyectaba el centro de salud del Alto. Luego, al final, se hizo otra cosa. Se siguieron criterios economicistas, se gastó muy poco, y ahora hay que volver a invertir para hacer otro edifico», explica.

No se tendría, matiza el médico, que haber tenido en cuenta la población de Narón en aquellos momentos, hace ya catorce años, sino las previsiones que había de crecimiento. «Hace veinte años, se consultaba en las casas, luego llegó el consultorio de Piñeiros, hasta que se levantó por fin el del Alto, se evolucionó mucho», recuerda José Ramón García.