Tras dos años de silencio casi absoluto, el gobierno local anunció ayer el principio de la que parece la última fase para que entre en vigor el convenio urbanístico con Defensa, que se firmó en septiembre del 2007 y pondrá en manos del Concello casi un millón de metros cuadrados de terreno de antiguos cuarteles militares. Según las previsiones del gobierno local, el documento podría hacerse efectivo, y los terrenos cambiar de propietario, «a finales de primavera» o «en verano» del próximo año, según anunciaron el alcalde, Vicente Irisarri, y el concejal de Urbanismo, Ángel Mato.
El regidor y el edil, acompañados de personal técnico del área de Urbanismo, viajaron el jueves a Madrid con el objetivo de entrevistarse con responsables de la Gerencia de Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (GIED), el organismo dependiente del ministerio que gestiona sus propiedades.
El objetivo del encuentro era despejar los dos obstáculos que restaban para hacer efectivo el convenio: la urbanización del cuartelillo de marinería y del Sánchez Aguilera, en los que el Ministerio de Defensa, a cambio de su cesión al Concello, podrá levantar viviendas con las que obtener rentabilidad económica de la pérdida de suelo.
Las urbanizaciones
En el primero de esos espacios se construirán 40 hogares, 16 de ellos de protección oficial. En el Sánchez Aguilera la cifra definitiva de viviendas está por determinar, y será Defensa quien decida cuántas. En total, está previsto que la superficie construida en el acuartelamiento, incluyendo viales y otras infraestructuras, sea de 60.000 sobre 89.846 metros cuadrados.
Según explicó Irisarri, Defensa dio el visto bueno sin ninguna objeción al plan del Concello para el cuartelillo. El objetivo del gobierno local es llevar al pleno de la próxima semana una propuesta para iniciar el trámite de una modificación parcial del PXOM sobre esa parcela. Los cambios permitirán a Defensa construir las citadas 40 viviendas, pero incluirá una zona verde, otra comercial y un espacio deportivo frente al centro educativo de Las Discípulas.
La zona verde estará situada para «preservar» la plaza de San Roque y el convento de Santa Clara, tal y como solicitó la Dirección Xeral de Patrimonio.
Gestiones menos avanzadas
Será más compleja la tramitación para urbanizar el Sánchez Aguilera, aunque el alcalde aseguró que Defensa está conforme con las «líneas maestras» que maneja el Concello. El objetivo del gobierno es presentar «a la vuelta del verano, en septiembre u octubre» el documento para la aprobación inicial en el pleno del Plan Especial de Reforma Interior del acuartelamiento.
Después se harían los ajustes precisos, a instancias del resto de la corporación o de Defensa, y se procedería a su aprobación definitiva. El proceso se solaparía con el del cuartelillo de marinería, de forma que «en verano» del 2010 todos los trámites deberían estar cerrados y el convenio urbanístico en vigor.
SGHN y Universidad
Irisarri subrayó que Defensa está de acuerdo con la ubicación en la Casa del Coronel del Museo de la Sociedade Galega Historia Natural y con la instalación de la residencia universitaria en tres pabellones, por lo que aseguró que ambos procesos seguirán en marcha porque el Ministerio de Defensa es «una institución honorable que cumple su palabra». Es más, Ángel Mato señaló que el proyecto de la Universidad para su residencia, «ya está muy avanzado».
El edil explicó los puntos principales del proyecto para el cuartel. Está previsto construir una pista polideportiva y una amplia zona verde alrededor del baluarte de artillería. También se preservarán los árboles de mayor porte y otros edificios de los años 40 y 50. Uno de ellos será destinado a usos municipales.
Los planes del gobierno incluyen también liberar parte del espacio de la estación de trenes, aprovechando las futura obras de reforma para la llegada del AVE, y limitarla al tráfico de pasajeros. El de mercancías se trasladaría a una nueva, en el límite municipal con Narón. La reforma del cuartel, que no comenzará físicamente hasta el 2011 como pronto, también servirá para facilitar la conexión del centro con la AP-9 y entre los barrios del centro, Canido y los ensanches.