El patrón de la compañía tecnológica, de baja por enfermedad, no pudo asistir a la conferencia que se celebró en San Francisco
09 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Apple inauguró ayer en San Francisco su conferencia de desarrolladores con la presentación de un nuevo modelo de iPhone, más rápido y capaz de grabar vídeo. Las actualizaciones para el iPhone y el iPod Touch, de los que se han vendido 40 millones de unidades en todo el mundo, coparon el espacio estelar de la sesión. Una de las aplicaciones más esperadas es el sistema de navegación GPS TomTom, que por fin puede correr en el teléfono de Apple.
El móvil de la manzana se denomina ahora iPhone 3Gs (de speed: velocidad). Incorpora un nuevo sistema operativo que permite funciones tan básicas -ya soportadas por terminales de otras marcas- como cortar, pegar y deshacer. También dejará enviar los anacrónicos MMS, mensajes multimedia entre teléfonos celulares, en franco declive ante la generalización del correo electrónico en el móvil, pero que algunos usuarios siguen utilizando.
Otra demanda cumplida es el tethering: poder usar el iPhone como módem para conectarse a Internet con el portátil o cualquier otro ordenador, vía USB o Bluetooth.
La cámara del iPhone 3Gs tiene mayor resolución (3 megapíxeles), incluye autofocus, equilibrio de blancos y función macro, y graba vídeo a 30 fps (cuadros por segundo), una calidad bastante aceptable.
A falta de Steve Jobs, quien el pasado mes de enero anunció que se tomaba una baja médica hasta finales de junio -fue operado de un tumor de pancreas en el 2004 y se rumorea que podría haber recaído-, la compañía de la manzana abrió la conferencia mofándose de su eterno rival: en vez del patrón de Apple en vaqueros y tenis apareció Mr. PC, un individuo trajeado y encorbatado que dio la bienvenida a los asistentes y les deseó una semana con «algo de innovación, pero sin pasarnos».
Realmente, las novedades fueron más bien pocas -iPhone aparte-. Apple presentó un nuevo MacBook Pro de 15 pulgadas que utilizará la misma batería de polímero de litio de su hermano mayor de 17, que garantiza hasta 7 horas de autonomía. Además, se sustituye la anacrónica ranura ExpressCard por un slot para tarjetas SD, uno de los estándares más comunes en cámaras de fotos y otros dispositivos digitales. También aceptarán tarjetas SD los MacBook, que ahora parten de un precio de 1.199 dólares (862 euros, si se hiciera el cambio correcto).
El grueso de la fase inicial de la keynote, sin embargo, estuvo dedicado a glosar las bondades de Snow Leopard, el nuevo sistema operativo que llevarán todos los Mac. Será más rápido, tendrá soporte para Exchange y la actualización costará sólo 29 dólares.
Bertrand Serlet, encargado de diseccionar el nuevo software de Apple, volvió a cargar contra Microsoft: «Se han cavado un buen agujero -dijo en referencia al fallido Vista-. Están intentando salir de él con Windows 7». Pero no debió burlarse tan rápido: en la demostración de las aplicaciones del iPhone se produjeron un par de errores, algo inusual en las milimétricas presentaciones de Apple. Algo no va bien en la manzana cuando no está Jobs.