Los cinco grupos políticos de la corporación de Ferrol dieron ayer el visto bueno en la comisión de Urbanismo a la nueva ordenanza de inspección técnica de edificios (ITE). El documento prevé que todos los inmuebles de más de medio siglo o ubicados en los barrios catalogados por su valor patrimonial pasen de forma obligatoria una revisión por parte de un técnico cualificado.
Los exámenes serán realizados de forma similar a las ITV de los vehículos, obligando a realizar las reparaciones necesarias para superarlos, con lo que el gobierno espera prevenir la repetición de derrumbes como los ocurridos hace poco más de un año en la calle Magdalena.
La normativa regulará el mecanismo que el Ayuntamiento activó a raíz de esos sucesos en colaboración con el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia, consistente en la revisión de los edificios en peor estado de conservación de Ferrol Vello, Esteiro Antigo, A Magdalena y Argüelles con el objetivo de dictaminar si precisaban obras urgentes para garantizar su integridad.
La ordenanza recoge la posibilidad de expropiar las propiedades en caso de que sus dueños rechacen hacer las obras necesarias para mantener el edificio. Una vez superada la revisión, se entregará un certificado a los propietarios que acreditará el buen estado de su inmueble durante un plazo de diez años, cuando deberán volver a someter la vivienda a una nueva inspección.
Según explicó el concejal de Urbanismo, Ángel Mato, la ordenanza comenzará a aplicarse de forma gradual en diferentes puntos de la ciudad, con el objetivo de que en el plazo de nueve años se hayan visitado todas las construcciones que se deben acoger a la normativa.
Mato señaló que el gobierno local ya ha iniciado contactos con el Colexio de Arquitectos con la finalidad de poner en marcha cursos de formación para adiestrar a profesionales en ese tipo de inspecciones, lo que permitirá acelerar el proceso.
La ordenanza lleva aparejada una memoria de necesidades y recursos necesarios para aplicarla. También incluye en su articulado la creación de una base de datos, en la que se recogerán todos los datos sobre los edificios revisados como su situación legal, patrimonial y de mantenimiento. La base de datos contribuirá a dotar de más seguridad jurídica la norma.