Una veintena de personas mayores aprendieron ayer tácticas de autoprotección contra estafas y hurtos dentro de las charlas de seguridad ciudadana del Concello
22 may 2009 . Actualizado a las 12:35 h.Desde los clásicos como el de la estampita o el del tocomocho hasta otros más elaborados que requieren toda una mañana para conseguir el mismo objetivo: timar a la víctima aprovechándose de su buena fe y, también en buena parte, de su avaricia. Son cientos las variantes y muchos más quienes caen en la telaraña del engaño, sobre todo personas mayores. Una veintena de naroneses se pusieron ayer una dosis de la vacuna que les protegerá de la trampa. Y que se resume en un proverbio tan antiguo como cierto: «Nadie da duros a cuatro pesetas. Si aprendemos esa lección, habremos aprovechado la tarde», decía ayer Víctor Saavedra, inspector jefe de la comisaría Ferrol-Narón de la Policía Nacional ante el pequeño auditorio reunido en el centro municipal de mayores Santiago Apóstol. Entre risas y a fuerza de ver lo fácil que resulta picar, los asistentes descubrieron más de una docena de timos, estafas y maniobras de hurto en las charlas de seguridad ciudadana para mayores que promueve el Concello.
Timos como el de la herencia o del emigrante -el supuesto hijo retorna a la localidad del negocio paterno desaparecido para devolver a un antiguo socio dinero estafado y dispuesto a entregarlo al incauto ciudadano con que se cruce para llevarse sus ahorros al descuido-, de premios que se entregan a domicilio o falsas revisiones de gas, agua, electricidad o cualquier otro servicio. Ni en la calle ni en casa «se puede bajar la guardia». Y aunque algunas de las estafas puedan parecer trampas solo para ingenuos, la mayoría de ellas, recordó Saavedra, jefe de Seguridad Ciudadana en la comisaría local, se han dado en esta zona. «Y los malhechores solo fallan un 10% de sus intentos», afirmó.
Llevar el bolso siempre cerrado, del lado de la pared y caminar en sentido opuesto a los coches y lejos del bordillo es una de las tácticas de autoprotección aprendidas para evitar tirones de bolso. Si de todas formas los ladrones lo enganchan «no se resistan: déjenlo que se lo lleven, ya lo cogeremos». Una aseveración sobre la que disentía una vecina: «Primero le toman declaración al caco, después a ustedes [los policías] y mientras tanto el caco ya está haciendo otra de las suyas».
Pese a todo, la de Ferrol es una de las zonas más seguras de España, defendió el inspector, que continuará instruyendo a los mayores, blanco fácil de los delincuentes, en otras cuatro charlas por todo Narón.