Temor en la plantilla de Pull & Bear por el traslado de trabajo a Madrid

B. Couce / A. Urgorri

FERROL

La empresa mantiene que no habrá despidos y que la decisión se ha tomado por una cuestión de «eficiencia»

30 abr 2009 . Actualizado a las 12:33 h.

La plantilla de Pull & Bear acogió ayer con «preocupación e indignación» el traslado de la mitad de su actividad a la planta madrileña de Meco. El comité de empresa mantuvo dos asambleas con los trabajadores para abordar el anuncio realizado por Inditex, que implica el cambio de la sección de ropa masculina en un plazo estimado de un mes y medio. Se trata de un mercado que, según aseguró Jorge Porto, presidente del comité, (CC.?OO.), «era uno de los pilares intocables de la empresa, por lo que nos preocupa bastante este traslado».

Inditex alude a falta de espacio en la factoría naronesa, ubicada en el polígono de Río do Pozo, para justificar el traslado, pero los representantes de los trabajadores insisten en que, si bien son ciertas esas limitaciones, también lo es que la empresa ha congelado las inversiones previstas para aumentar su capacidad en la zona. En concreto, en el marco de un proyecto de expansión en el polígono naronés, el grupo de Amancio Ortega planificó y llegó a contratar la construcción de un nuevo silo de almacenaje que, según Porto, ya tenía que estar terminado el pasado agosto.

Fuentes de Inditex aseguraron que los calendarios de nuevas inversiones se llevarán a cabo conforme las necesidades del grupo e insistieron en que el traslado de la sección de ropa masculina se lleva a cabo para liberar espacio para las prendas femeninas, que son las que están experimentando un mayor crecimiento de cuota de mercado en los últimos tiempos. El hecho de que el traslado se efectúe a Madrid se fundamenta, explican estas mismas fuentes, en que en el polígono de Meco «habíamos hecho una inversión reciente y disponemos de capacidad, así que por una cuestión de eficiencia vamos a utilizarla».

Sin embargo, los trabajadores -unos 400, la mayoría eventuales, y unos 25, indefinidos- advierten de la caída acusada de la actividad. «La mitad de la semana facturábamos la sección de hombre, y la otra mitad, la de mujer, así que ahora vemos reducido a la mitad el trabajo», manifestó el representante de los trabajadores.

En el transcurso de las asambleas con los operarios, los sindicatos propusieron la celebración de una concentración que se llevará a cabo el próximo miércoles, día 6, entre las 15.30 y las 17.30 horas. Dependiendo de la respuesta de la plantilla se promoverán nuevas medidas de protesta.

En cuanto al anuncio de la empresa de que el cambio de parte de la actividad no implicará el traslado de personal ni despidos, los trabajadores tampoco están completamente tranquilos. «Tenemos miedo porque son muchas las grandes empresas que están ganando menos por la crisis y despidiendo a gente, así que Inditex no tiene por qué ser menos. Ahora está claro que no va a haber despidos, pero quien nos dice que dentro de un tiempo sí», afirma Porto.

Inditex aseguró que traerá a Narón la sección de devoluciones, que ya había funcionado en Río do Pozo. «Nos cambian una cosa muy importante por otra menor. Es más, cuando se llevaron las devoluciones nos dijeron que era porque era un trabajo engorroso y ahora nos lo venden como compensación», dijo.