Quinientos escolares protagonizan en Fene una macroplantación de árboles
28 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En poco más de una hora el emblemático monte Marraxón de Fene, en concreto la denominada parcela do Reboredo, se llenó de vida. Se la insuflaron alrededor de medio millar de escolares de diferentes centros educativos del municipio, que participaron en una macroplantación de árboles organizada por el Concello de Fene.
Mil pequeñas manos de estudiantes de entre 3 y 14 años llegadas de los centros Os Casais, O Ramo, A Xunqueira, Centieiras, Jorge Juan y el IES Barallobre se ocuparon de asentar, en una mañana en la que la lluvia llegó a amenazar, doscientos ejemplares de pino de Oregón, otros tantos de pino del país, cincuenta arces y cincuenta castaños. Casi nada.
Para la pequeña Laura Ponce, de 10 años y perteneciente al centro Centieiras, la experiencia fue «moi boa». A pesar de su corta edad, no se le escapa que «hai nenos que viven en pisos e que ao millor nunca fixeron isto». Su compañera Lidia Ramos, de 9 años, lanzó un par de mensajes de futuro: «Agora hai que coidalos, e que tamén axuden os maiores», dijo entre risas.
Son algunos ejemplos de lo que se cosechó en una mañana muy productiva desde todos los puntos de vista. No solo se consiguió repoblar una importante franja de monte, sino que se llevó a la práctica lo que, en muchos casos, se estudia en las aulas, además de entrar en contacto directo con el medio.
Escolares, maestros, personal de apoyo de la Patrulla Forestal, alumnado de jardinería y carpintería de la Escola Obradoiro, agentes de la Policía Local, voluntarios de Protección Civil y miembros de la Cruz Roja sumaron, en total, setecientas personas participando en la iniciativa.
Espacios y nombres
Cada centro educativo tenía su espacio. Y cada niño, su árbol. Y, tras la tarea, allí quedaron esperando a crecer. Unos letreros indentifican qué zona fue repoblada por cada colegio y, en muchos casos, los nombres de los alumnos que plantaron cada ejemplar permanecen en las estacas que marcan su existencia.
Tanto Rosa Pazos como Rocío Fernández, profesoras del colegio de A Xunqueira, resaltaron que actividades como la de ayer sirven para que los niños «entren en contacto co medio e con outros rapaces, aprendan a respetar a natureza e, ademáis, saiban que hai que deixar todo tan limpo como antes de chegar aquí».
Muy satisfecha se mostraba también la concejala de Medio Ambiente, Amalia García Balado. Recordó, en plena vorágine y rodeada de escolares, que hubo tiempo también para una suelta de palomas mensajeras y para un refrigerio. No quiso dejar escapar la oportunidad de indicar que en jornadas como la de ayer «te das cuenta de que los chavales ya vienen muy concienciados de la importancia que tiene un árbol, de lo que implica el medio ambiente».
Manos a la obra se puso también en la macroplantación de Marraxón el alcalde de Fene, Iván Puentes. Se ocupó, con la ayuda de un grupo de chavales, de arraigar su propio ejemplar. No dudó en calificar el panorama infantil -realmente festivo- como «algo estupendo». Dejó, además, acuse de recibo para repetir actuaciones similares «que fomenten o contacto directo dos máis novos coa natureza que é, á súa vez, unha das máis importantes vías para empezar a respetala».