Los minoritarios piden el cambio de la ley electoral para entrar en el Parlamento
25 feb 2009 . Actualizado a las 12:13 h.Once de las catorce formaciones que concurren por la provincia a las elecciones solo tienen un número claro, el cinco. Es el que les quita el sueño, el límite legal que marca el derecho a entrar en el Parlamento con un acta de diputado para los próximos cuatro años y una barrera que se ha convertido en infranqueable para los partidos minoritarios que se mueven en el ámbito de la política gallega.
«Es la hora de devolver la política a los ciudadanos», reclamaba en el mismo acto José Anido, cabeza de lista por A Coruña de UPyD, el último partido en conseguir representación a nivel estatal y que aspira a lograrlo también en Galicia «con un discurso que dice siempre lo mismo en todos sitios, porque lo nuestro es el sentido común», insiste.
El Instituto Nacional de Estadística recoge que en la provincia están llamados a las urnas el 1 de marzo 1.071.349 ciudadanos -953.467 residentes en Galicia y 117.882 en el exterior-, lo que la convierte en la demarcación más poblada, muy por delante de los 873.894 votantes de Pontevedra y casi el triple de los de Ourense (355.473) y Lugo (346.156). Ello supone que, con una participación media del 65% que estiman las encuestas -en las elecciones del 2005 rozó el 69%-, la cifra de sufragios para conseguir representación en O Hórreo estará por encima de los 33.000 votos válidos. Y esa cifra choca con la división del voto entre PP, PSOE y BNG, y el resto.
En el 2005, IU logró en A Coruña 6.894 papeletas, lo que supuso el 1,1% del total de votos, muy lejos de la barrera del 5% y de los 34.000 sufragios que hubieran necesitado para conseguir su primer asiento en el Parlamento gallego desde la época de Anxo Guerreiro.
El siguiente partido fue el de los Autónomos, que en esta ocasión ni siquiera concurre, y que sumó algo más de mil papeletas y apenas el 0,2%. En esta ocasión, las dos nuevas formaciones de ámbito autonómico que concurren, Terra Galega y Unión, Progreso y Democracia, aspiran a acercarse a la barrera del 5%. Terra Galega (TG) se basa en el tirón de su líder, Xoán Gato, alcalde durante más de cuatro lustros en Narón, aunque en las últimas municipales perdió parte de sus votos y ha acabado pactando con el PP para mantener la mayoría absoluta. También confía en la representación política obtenida en un municipio como Arteixo, donde cogobiernan junto al PSOE. «El 5% es una medida que propició Manuel Fraga para acabar con los partidos pequeños, pero ahora se ha vuelto contra el PP y no pueden pactar con nadie», afirma Gato, que se ve «en condiciones de saltar ese listón en A Coruña y en Lugo».
UPyD ya consiguió en las elecciones generales saltar el listón del 5%. Era su primera comparecencia y los trescientos mil apoyos en toda España les sirvieron para conseguir un asiento en el Congreso. «El porcentaje mínimo no nos lo planteamos como un obstáculo, sino como una meta, aunque estamos de acuerdo en que es preciso impulsar medidas de regeneración democrática, homologar la barrera electoral en España y regular de otra forma el voto de los emigrantes», recalca Anido.
Junto a todos ellos, también concurren otras formaciones como Máis Galicia o Unión Centrista Liberal, aunque en esta última está Fabián Villalabeitia, que ya se presentó por el CDS. También sobreviven Os Verdes y el Partido Humanista o Nós-UP y Fronte Popular Galega. Han surgido otras fuerzas como Solidaridad y Autogestión Internacionalista, Asamblea de Votación Electrónica o el ya mencionado PUM+J.