Mónica Pérez-Castrillón se encuentra al frente de la Oficina de Cooperación y Voluntariado del campus de Ferrol desde hace ya seis años. «Esta última etapa ha sido muy importante, porque hemos ido creciendo de forma lenta, pero segura», explica la coordinadora de la OCV.
Aunque nunca son suficientes, Pérez-Castrillón apunta que el número de voluntarios se ha ido estabilizando. Y los programas, por su parte, han experimentado un cambio de rumbo: «Antes eran más asistenciales, mientras que ahora se centran más en fomentar la autonomía de las personas».
Además de las iniciativas en las que ayudan Yesi, Verónica y Maribel, la OCV desarrolla otros cinco programas de voluntariado. Para colaborar en ellos no hace falta ser estudiante del campus. «Basta con tener ganas», dice Mónica.