Los vientos de casi 200 kilómetros por hora del ciclón aplastaron la red eléctrica, dejaron a miles de vecinos a oscuras durante días y causaron destrozos millonarios
08 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Hoy, hace quince días, Ferrolterra amaneció casi completamente a oscuras, aplastada por un tupido manto de árboles que Klaus lanzó por todas partes colapsando el suministro eléctrico, las comunicaciones por teléfono, las carreteras y provocando innumerables destrozos que todavía están sin contabilizar en su totalidad. La normalidad aún no ha vuelto a toda la comarca, y aún pasarán meses hasta que Fenosa termine de reparar sus maltrechas infraestructuras, se estime la cuantía total de los desperfectos, se determine quién debe sufragarlos y quiénes serán los beneficiarios y, es de esperar, se tomen medidas las medidas necesarias para paliar los efectos de un nuevo ciclón en la medida de los posible.