Ellos perdieron la electricidad el jueves, la noche antes del ciclón «Klaus», y lo que hizo el fuerte temporal del pasado día 23 fue empeorar aún más su situación. En la Granja Porto da Pena, en Moeche, en la que se crían 120 vacas, José Manuel Pena y su mujer María José Dopico tienen un generador desde hace años; están acostumbrados a sufrir cortes de electricidad en cuanto vienen vientos superiores a los 80 kilómetros por hora. Pero su generador es solo para salir de un apuro, no para nutrir a una granja durante diez días seguidos. El ciclón extratropical que azotó Galicia, además, se llevó la vida de dos vacas tras caer sobre ellas unos eucaliptos.
Por si fuera poco, su generador lo utilizan varias personas de la zona de Santa Cruz de Moeche. Cuando terminan de ordeñar las vacas José Manuel lleva el instrumento a su madre, «lo necesita para mantener toda la carne que tiene en el congelador», explica. Por la tarde lo recupera para de nuevo exprimir a las vacas.
Aun así, a ellas también les está afectando la situación. Y es que mientras que antes ordeñaban en una hora y al mismo tiempo enfriaban la leche, «ahora la obtenemos en casi dos y después tenemos que enfriarla. En total, perdemos casi tres horas porque el generador no tiene capacidad para más».
Menos quesos
Precisamente por eso, y por la tensión que despierta en los animales la presencia y el ruido del generador, las vacas producen menos leche. «Son animales de una fuerte rutina, en cuanto cambiamos sus horarios se desconciertan y sufren, y ahora lo tenemos que hacer», explicaba ayer junto a sus reses María José Dopico.
Con este panorama, las vacas de esta granja han pasado de producir 1.100 a 800 litros de leche al día. Cada mañana, el lechero de la zona recoge el material y lo utiliza para realizar quesos típicos de Moeche, «pero estos días se lleva menos leche». Además, desde que perdieron la electricidad varias vacas han parido. «Rápidamente hemos tenido que encender el generador y atender los partos». También el temporal arrasó con uno de los comedores de las reses.
Respecto a la propuesta de Fenosa de que los afectados se trasladen a un hotel responde: «las vacas son las que tendrían que ir a un hotel, porque dan menos leche». No es de los gallegos «comprensivos», como dijo Luis Díaz, delegado de Fenosa. El es de los que no entienden cómo en el 2009 puede haber un rincón en España que esté casi diez días sin luz. «¿Cómo tienen los políticos la cara de pedir que se potencie el medio rural e invitar a la gente a venir a vivir aquí si a la mínima nos tienen tantos días seguidos sin luz?», se preguntaba indignado. «¿Por qué en Santa Cruz de Moeche no tenemos un generador? Estamos dejados de la mano de Dios, aquí no viene nadie». Tampoco para abrir el acceso, obstaculizado por la caída de los eucaliptos; él y su ayudante tuvieron que hacerlo. Y es que «ahora los políticos tienen que preocuparse por la pegada de carteles».