Catorce céntimos de solidaridad en cada ficha

FERROL

Los feriantes instalados en el Cantón donarán el 7% de lo recaudado al Sáhara

29 dic 2008 . Actualizado a las 11:40 h.

Después de dos años sin hacerlo, las atracciones de feria vuelven al Cantón por Navidad. El Concello ha decidido que es una buena forma de devolver el espíritu navideño a la ciudad y eso se nota en el continuo trasiego de pequeños que cada tarde arrastran a sus padres hacia las luces y la música, concentradas en el punto neurálgico del ocio infantil.

La oferta de estas vacaciones, sin ser demasiado amplia -cuenta con ocho puestos- es, sin embargo, variada: desde los tradicionales coches de choque, Scalextric o tiovivos hasta las más modernas, en forma de veloz dragón, camas elásticas o pista americana. Diversión para los más conservadores y también para los más atrevidos, que desde la pasada semana han comenzado a probarlas.

La solidaridad navideña también ha comprado su ficha y se sube en estas atracciones. Los feriantes instalados donarán el 7% de la recaudación de estas fiestas a un proyecto solidario que el Concello ya ha decidido: los refugiados saharauis en los campos argelinos de Tinduf. La concejala de Festas, Xuventude, Benestar Social, Muller e Solidaridade, Beatriz Sestayo, explicó que con este acuerdo se intenta dar también la posibilidad a la población ferrolana de comprometerse a través de un consumo responsable.

Y para ello, no solo se han pactado ubicación, fechas y horario, sino también los precios. Cada viaje, independientemente de la atracción elegida, cuesta dos euros. De ellos, 14 céntimos irán destinados al proyecto de desarrollo en el Sáhara. Si se compran cuatro fichas, se abonarán solo cinco euros, y el donativo se convierte en 35 céntimos.

Las atracciones funcionan en horario de 16.30 a 21.00 horas y permanecerán instaladas al menos hasta el 11 de enero. Algunos de los feriantes han pedido al Concello que autorice que su presencia se prorrogue hasta los carnavales, para consolidar su presencia en la ciudad y que el público haga del Cantón un punto de referencia. «Esto es una plaza muerta», dice Félix Martínez, que atiende el castillo hinchable. «Lo que nos da la vida es que sean muchos días seguidos», explica.

Afluencia discreta

Por el momento, los resultados no son demasiado buenos. Recuerdan la lluvia y el mal tiempo de los primeros días de apertura, que minimizaron la afluencia. Pero no solo eso. «La verdad es que en los últimos tiempos bajó mucho el público», explica Isabel González, que gestiona el Scalextric, y que atribuye el descenso de ingresos a la crisis.

La llegada de las vacaciones escolares y del buen tiempo hicieron mejorar las perspectivas. «Los fines de semana sí se junta gente, pero en los días de diario es normal que no: los niños están de vacaciones, pero los padres no», argumenta otra de las feriantes, Ana Rodríguez.

El Cantón ofrece estos días también otros atractivos. A escasos metros de las atracciones, en la carpa de más de 400 metros cuadrados instalada en la plaza de la Constitución y en la Casa da Infancia, se desarrollan los campamentos urbanos CUFO, una alternativa gratuita de ocio para que los padres puedan dejar a sus hijos por las tardes durante las vacaciones escolares y conciliar así la vida familiar y laboral. Están dirigidos a niños de entre 3 y 12 años y en ellos los pequeños pueden participar en actividades como capoeira, magia, percusión y danza africana, teatro, manualidades globoflexia y hasta periodismo.