El COAG incrementa un 50% los técnicos que revisan los edificios en mal estado del casco histórico con el fin de acelerar las obras de emergencia para evitar derrumbes
15 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Ya son quince los arquitectos que trabajan en el sistema de Inspección Técnica de Edificios (ITE) puesto en marcha por el Concello y la delegación ferrolana del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia con el fin de salvar los inmuebles en peor estado del casco histórico de Ferrol. Hasta comienzos del presente mes eran diez los técnicos vinculados a ese programa, que ya ha revisado más de medio centenar de edificios del centro monumental que presentaban graves desperfectos.
Además, las ITE se han traducido en obras de emergencia en 27 inmuebles, los que estaban en peor estado. La más destacada hasta el momento fue la realizada en la fachada posterior del 67 de la calle Real, donde está la cafetería Kuvi, que amenazaba con venirse abajo.
Sin embargo, los refuerzos al sistema de revisiones aprobados por el COAG llegan en el momento justo. El delegado de la institución para coordinar el programa ITE, Eduardo Alonso, ya señaló en noviembre que la cifra total de edificios a revisar aumentará de los ochenta inicialmente previstos a cien. Es más, el total probablemente volverá a incrementarse en el 2009, por lo que la Concellería de Urbanismo que dirige Ángel Mato (PSOE) ya está estudiando la prórroga del convenio que mantiene con el Colexio.
Los refuerzos también servirán para acelerar el proceso de revisión que hasta ahora se consideraba «bastante satisfactorio», ya que facilitaría que los propietarios se concienciasen de que el deber de mantener sus edificios les corresponde a ellos. Sin embargo, el COAG quería agilizar un poco los trámites para evitar incidentes como el del viernes, cuando se desplomó parte del tejado de una vivienda de la calle Sol, la 159, que está catalogada y protegida por su valor patrimonial.
El inmueble está incluido en el convenio firmado por el Concello y el Colexio para llevar a cabo las revisiones. Probablemente las malas condiciones meteorológicas facilitaron el desprendimiento del viernes, ocurrido antes de que se pudiese intervenir en el edificio. Hoy los técnicos volverán a visitarlo para comprobar su estado y determinar el tipo de intervención necesaria para garantizar su conservación. En principio está previsto desmontar su fachada trasera y la estructura superior (agrietada en la fotografía).
El caso del 159 es paradigmático para el trabajo de concienciación que quiere desempeñar el COAG. Llevaba años abandonado, aunque sus propietarios viven en las cercanías.