Los afectados tienen previsto constituir hoy por la tarde una comisión e iniciarán la redacción de los escritos
29 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Tanto el Concello naronés como los afectados por el Plan Sectorial Galego de Solo Residencial, que suman unos doscientos en el municipio, están decididos a sumar fuerzas para evitar que la Consellería de Vivenda desarrolle su proyecto para la zona de O Ponto, donde se prevén construir un millar de pisos protegidos.
El gobierno municipal ha proporcionado a los vecinos un borrador para que estos puedan presentar alegaciones al plan de la nacionalista Teresa Táboas. En este escrito, se denuncia que «o plan supón a afectación dun solo rústico de especial protección de cauces».
El incumplimiento de las directrices de ordenación del territorio es otro de los argumentos que esgrimirán Ayuntamiento y afectados: «Por canto non contribúe a compactar a zona urbana, senón que a expande, afectando incluso a solos de especial protección».
Hoy mismo, a las cinco de la tarde, está convocada una nueva reunión de residentes de O Ponto, que se desarrollará a partir de las cinco de la tarde en el local social de Piñeiros.
Aprovecharán este encuentro para constituir una comisión de afectados, que estará integrada por unas diez personas. Además, se empezarán a redactar las primeras alegaciones y se prestará un servicio de apoyo a las personas mayores «xa que é algo novo para eles».
Los vecinos afectados por el plan no descartan presentar otro tipo de alegaciones, diferentes al borrador, para lo que estudian la posibilidad de contratar un asesoramiento jurídico.
Por su parte, el gobierno municipal también redactará un escrito en contra del Plan Sectorial de la consellería. «Primero tenemos que llevarlas a comisión y luego a pleno, todo eso hay que hacerlo antes del 20 de diciembre, que es cuando termina el plazo habilitado por la Xunta», manifestó el concejal de Urbanismo, Xosé Manuel Blanco.
En sus alegaciones, que constan de 18 folios, el Concello hace referencia a la afección de la Lei do Litoral en los terrenos elegidos por Vivenda; a la falta de servicios básicos en la zona; y a los problemas de comunicación que generará. El Concello propuso a Vivenda la zona de Freixeiro o San Xiao, pero la Xunta se decantó por O Ponto.