La ilegalidad se cierne sobre tres edificios del Eume, y con ella también el derribo. De hecho, ya hay dos de estos inmuebles en los que se han iniciado las obras de demolición para cumplir la ley.
Todos ellos se sitúan en los concellos de la costa y en las proximidades de las playas y, o no cuentan con licencia de obra, o se han ejecutado sin seguir las normas urbanísticas. Se trata del hotel de Ber, en Pontedeume y el edificio anexo al hotel Sarga -donde las obras ya han comenzado y finalizarán en breve- y el edificio O Penso en Cabanas.
El primero de ellos fue expropiado por Costas en el 2006, al estar situado en primera línea de playa, al igual que la cafetería de la que ya no queda nada. Desde hace unas semanas, los operarios están desescombrando todos los elementos de los que consta el edificio en su interior -puertas, ventanas...- para separar cada uno de los materiales, con el fin de dejar limpia la estructura y finalizar el derribo.
El único inmueble de los tres que aún está pendiente de demolición es el edificio O Penso, en Cabanas, que no cumple con la legalidad al superar el número de alturas permitidas. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia dictó en 1996 una sentencia de derribo de esa parte del edificio que se sitúa en la carretera N-651.
Ya el pasado mes de enero, el tribunal advirtió al Concello que no debía seguir alargando el cumplimiento de la sentencia. Sin embargo, 12 años después de iniciar los procesos judiciales, el edificio está a la espera de ser derribado en parte, lo que le costará a las arcas municipales unos 2,4 millones de euros.
El Concello solicitó ya al tribunal gallego un plazo de seis años para ejecutar la sentencia, que finalmente se quedó en tres. Ahora, el Ayuntamiento de Cabanas espera una aportación económica de la Xunta que permita hacer frente al pago de estas obras en el menor tiempo posible para cumplir la sentencia.