El Concello instruirá a todos los bomberos para apuntalar edificios en peligro

X.?V.?G.

FERROL

04 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En marzo se derrumbó el número 89 de la calle Magdalena. Acudieron los bomberos. En abril un temporal amenazó con tirar dos chimeneas en Fernando VII, también fueron los bomberos. En mayo cayó parte de la fachada del número 53 de calle Real y, de nuevo, los bomberos al rescate. En julio se hundió el tejado del museo de la Sociedade Galega de Historia Natural; ¿quién acudió? Los bomberos. La semana pasada cayó una roca de la fachada del número diez de Taxonera y, como no, allí estaban los bomberos.

Son solo algunos ejemplos, porque durante el último año y los anteriores se produjeron numerosos sucesos similares. Parece claro que los funcionarios del cuerpo municipal tienen experiencia en cuestión de derrumbes y casas en mal estado.

Sin embargo, ante la posibilidad de que la tendencia se mantenga en próximos meses, pese a las medidas del Concello, el gobierno local convertirá a todos los bomberos en especialistas en «apeos y apuntalamientos».

Está previsto que la próxima semana comience un curso de 32 horas en el que participarán 22 funcionarios. El departamento de Seguridade, que dirige Sandra Ríos (PSOE), pretende así que los bomberos puedan responder con mayor efectividad una de las situaciones de emergencia que se producen de forma más habitual de la ciudad.

El curso será eminentemente práctico, se desarrollará en una semana y será impartido por dos bomberos que son instructores del Servicio de Formación de la Comunidad de Madrid, preparados específicamente en apeos y apuntalamientos por el Fire Service College de Moreton in Marsh, una urbe del Reino Unido próxima a Gloucester.

Las prácticas se desarrollarán en el parque de bomberos, aunque estarán precedidas por varias clases prácticas en las que se explicarán nociones básicas de construcción, las deficiencias que puede presentar un edificio siniestrado y las mejores formas de atajar el problema.

Cuando finalicen las clases, todos los bomberos de Ferrol serán especialistas, ya que el resto de la plantilla del cuerpo acudió a cursos similares en los últimos años, aunque lo hicieron por sus propios medios. Está será la primera vez, subrayaron fuentes municipales, que el Concello financiará un curso específico sobre la materia.

Instrucción contra incendios

Otro curso de seguridad, este contra incendios, finalizó ayer en el Centro de Instrucción de Seguridad Interior (CISI) de la Armada. Lo impartió la Academia Galega de Seguridade Pública a los integrantes de los servicios de emergencia que disponían ya de cursos de prevención y lucha contra los incendios urbanos y forestales.

Las clases comenzaron el día 29 e incluían formación teórica y práctica para atajar fuegos en edificios y zonas boscosas.