09 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Concentrar el programa de fiestas en once días parece lógico. Apostar por un músico consolidado como Santiago Auserón no va a merecer un premio a la audacia, pero es una propuesta de éxito seguro que gustará a todos o a la mayoría de los asistentes. Pero para reformar bien la casa hace falta dinero, y con los mismos 300.000 euros del año 2005 conseguirlo está negro.