11 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Los casi cincuenta años de FIMO son un sello de calidad que no todo el mundo puede ignorar. En esta 46 edición se ha visto ya a ayuntamientos como el de Ribadeo o a la comunidad murciana buscando aquí su escaparate. Queda contrastado que la feria de muestras de toda la vida sigue en pie y que aún le queda mucho camino por andar hasta situarse en lo más alto.