Después de un mes de funcionamiento de la vía de la AP-9 entre A Gándara y Xuvia, Fomento tiene accesos sin terminar, aceras a medio construir y faltan pasos de peatones
18 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Después de cuatro años de obras, trámites y dilaciones, el ramal de la autopista AP-9, que discurre entre A Gándara y Xuvia, entró en funcionamiento hace un mes. No parece descabellado pensar que teniendo en cuenta el tiempo que tardó la infraestructura en ser una realidad, los técnicos del Ministerio de Fomento tuvieran detallado hasta el milímetro cada una de las actuaciones. No fue así. Semanas después de la apertura de la vía, siguen sin resolverse un cúmulo de deficiencias.
Esta misma semana el alcalde de Narón, Xoán Gato, y el edil de Obras, Carlos Díaz Ramil, llevaron a los responsables de la Demarcación de Carreteras un informe municipal con «los flecos» que a día de hoy están sin resolver. Al final, será el Concello el que destine unos 100.000 euros para limar la mayoría de estos problemas.
La lista de deficiencias en el entorno del ramal, a su paso por las parroquias de Xuvia, O Couto y A Gándara, incluye falta de espacios verdes, obras sin terminar, servicios interrumpidos, ausencia de pasos de peatones y errores en la señalización -Xuvia y Xubia-.
El cruce de A Trincheira es uno de los puntos más conflictivos del ramal. Tanto la Policía Local como los propios vecinos han alertado al gobierno naronés del continuo tránsito de personas cruzando por medio de los carriles.
Para los que van al volante, esta también es una zona de confusión. «Los que van por el carril de la derecha, sino quieren girar a la carretera de Castilla, tienen que cambiarse de carril de forma brusca», explicaron desde el Ayuntamiento.
Para reforzar la seguridad viaria en este punto, el Ayuntamiento construirá una rotonda con semáforos y pasos elevados. El coste para la glorieta está estimado en unos 50.000 euros.
Calles
Las calles que se encuentran en el entorno del ramal, en la zona de A Gándara, arrastran todavía el paso de las obras. En Concepción Arenal, están sin rematar las barandillas tanto del paso elevado como del subterráneo y las farolas no están bien fijadas. Algo similar ocurre en Bispo Argaya, una calle de mucho tráfico por la existencia de dos centros educativos y una guardería.
Los técnicos del Concello denuncian que en esta vía las rampas de acceso en las aceras incumplen la normativa, hay aceras sin terminar, y se han registrado grietas en un bloque de viviendas. Gato tiene previsto poner, además, unas barandillas delante de la escuela infantil.
Los accesos al monasterio de O Couto no han quedado como al gobierno le hubiera gustado. Se prevé reparar el vial de entrada al paso subterráneo.
Las quejas de los vecinos de O Ponto también están reflejadas en el informe del Ayuntamiento. Técnicos y residentes alertan de la necesidad de habilitar dos pasos de peatones a ambos lados de la rotonda. Esta glorieta, construida fuera de eje, será otro de los objetivos a corto plazo para el gobierno local.