Rafael González Robatto (Madrid, 1945) puso en marcha hace ya dos años junto a su mujer, Isabel Moreno, la aventura de abrir una tienda de antigüedades y regalos en Ferrol: Magdalena 175. La iniciativa ya se ha consolidado y González no duda en señalar que se trata de un mercado que, en la urbe, resulta especialmente activo.
-¿Cómo surgió la idea de abrir una tienda de antigüedades?
-La verdad es que al ser mis padres oriundos de Ferrol pensé que, cuando menos, debería invertir su herencia en la ciudad a la que pertenecían. Por eso nos vinimos para aquí y decidimos abrir la tienda de antigüedades, que es una afición que tanto mi esposa como yo compartimos desde hace mucho tiempo.
-¿Qué se puede encontrar en el establecimiento?
-Pues multitud de piezas inglesas, francesas, chinas... Lo que más tenemos son baúles antiguos de alcanfor, que tienen mucha demanda. Hay, por ejemplo, una cristalera del siglo XIX procedente de un palacete de Uruguay, cómodas del siglo XVIII del Tíbet, bastantes piezas americanas también del siglo XVIII... Un poco de todo.
-¿Qué es lo que más demanda tiene por parte del público?
-Los baúles de alcanfor. Sin duda. De todas formas, hay que destacar que en Ferrol hay mucha tradición de compra de antigüedades, se nota que se trata de una urbe con unas raíces muy cosmopolitas y, desde luego, el mercado se está moviendo de forma positiva.
-¿Resulta cara la compra de antigüedades?
-Bueno, hay cosas que se venden caras porque también nos resulta caro comprarlas. Pero no creemos que haya nada exagerado. Nuestra clientela, por lo menos, indica que la relación calidad-precio de nuestros productos es buena, adecuada. Los baúles, por ejemplo, van desde 480 a 680 euros, piezas originales.
-¿Cuál es la pieza más cara que tienen ahora a la venta?
-Una mesa de madera de nogal de finales del siglo XIX que está a la venta por 4.800 euros.