Llenar de vida el parque de O Bertón -ubicado entre el camino de O Bertón y la calle Bolivia- con una plantación de árboles autóctonos. Ese fue el objetivo que lograron ayer los alumnos del colegio ferrolano Sagrado Corazón en el marco de una iniciativa abrigada en el programa Voz Natura, promovido por la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre con la colaboración de las consellerías de Medio Ambiente y Medio Rural, la Diputación de A Coruña, Sogama, Sogarisa y Leche Celta.
Estudiantes de Infantil de 4 y 5 años se dedicaron con anterioridad, desde el pasado mes de octubre, a cuidar los ejemplares donados por la Xunta para la plantación en un vivero habilitado en el patio del centro escolar. Allí fueron creciendo ya robles, castaños, bojs, pinos y alcornoques.
Fue durante la mañana de ayer, sin embargo, cuando todas estas especies se arraigaron en su nuevo entorno: el parque de O Bertón. Para ello se desplazaron al lugar un centenar de alumnos de Educación Infantil, con la ayuda de cuarenta estudiantes de cuarto de ESO. La zona es la que ha habilitado el Concello de Ferrol para llevar a cabo la iniciativa.
Concienciación
Uno de los docentes coordinadores del proyecto, Francisco Requejo, explicaba que «con esta actividad pretendemos concienciar a los niños pequeños de la importancia del respeto a la naturaleza y colaborar, al mismo tiempo, para que los parques y jardines cuenten con una mayor masa arbórea».
Requejo también subrayó el hecho de que la jornada de ayer fue para los escolares implicados «como un día de juego, en el que se notaba que todos estaban disfrutando con lo que estaban haciendo».
Otro aspecto importante, además del estrictamente ecológico, es el hecho, como explicó el profesor, de que actividades como la que ha tenido lugar fomentan «la colaboración entre estudiantes de diferentes edades, algo que siempre es digno de valorar».
No se trató, simplemente, de algo simbólico. Esa cooperación se llevó a cabo en el terreno práctico. Siempre supervisados por los profesores, cada estudiante de cuarto de ESO tuvo a su cargo a dos de los alumnos de Infantil durante el desarrollo de la plantación, para ayudarles en todo lo que necesitasen y resolver sus dudas. Fue, en definitiva, una jornada de naturaleza y solidaridad.