La Mirilla de hoy ha decidido repasar algunos aspectos del Código de la Circulación. Por este motivo, ayer nos fuimos al colegio naronés de A Solaina. Allí disponen de un recinto adaptado para enseñar a los más pequeños los términos fundamentales de la seguridad vial. Desde el centro llevan años formando a sus alumnos con el apoyo de agentes de la Policía Local del municipio. Pero ahora, centro y Concello han decidido subir un escalón más con este plan y abrirlo a todos los colegios de Narón. Así, alumnos del CPI de Piñeiros fueron los primeros, ayer mismo, en estrenar este nuevo servicio y aprender, por ejemplo, que hay que ceder al conductor de la derecha, o en qué se diferencia una señal triangular de una redonda. Eso sí, los pequeños practicaron sus enseñanzas sobre la marcha, en unas bicicletas y triciclos adaptados sobre un pequeño circuito. En fin, que se lo pasaron pipa.
Otros pequeños que no disponen de los mismos recursos que los de aquí son los que ha captado con su cámara fotográfica la joven ferrolana Lorena Garel, de 24 años. Esta investigadora en Ciencias de la Educación de la Universidade de Santiago pasó tres meses en la zona de fronteriza con Guatemala recorriendo las comunidades zapatistas. Trabaja codo con codo con el colectivo Pallasos en Rebeldía (www.pallasosenrebeldia.org), con quienes estudió los hábitos educativos en esos estados revolucionarios. Sus fotos se pueden ver ahora en el Ateneo, y la concejalía de Solidariedade de Beatriz Sestayo ya ha mostrado su interés por adquirir las imágenes para la colección municipal. Son quince paneles que muestran, principalmente, niños. «Quixen reflexar así a semente do que ven tras a revolución», explica Lorena, quien asegura encontrar en la fotografía «unha parte de mín», como las experiencias de aquellos días zapatistas que en otra ocasión nos contará con más detalle. Las fotos estarán en el Ateneo hasta el lunes, así que apresúrense a verlas.
En el conservatorio oficial de música Xan Viaño, de Ferrol, están empeñados en acercar la música a todos los ciudadanos. Y ayer no fue menos. Habían programado sesiones de jazz para escolares por la mañana, aunque finalmente se tuvieron que suspender. El que no falló fue el pase de la tarde, abierto a todos los ferrolanos.
Y la música que ayer sonó en el conservatorio de Caranza le hubiera venido bien ayer a los de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma), que ayer despidieron en el centro de recuperación de O Grove a Botes, una cría de foca gris o lobo marino ceniciento que había aparecido en febrero en la playa que lleva el mismo nombre en el municipio de Valdoviño. Padecía desnutrición y deshidratación, y tenía una afección subcutánea en la parte posterior de la cabeza por la que tuvieron que intervenirlo quirúrgicamente de urgencia. Tras comprobar su total recuperación, los biólogos de la Cemma sacaron ayer sus pañuelos para despedirse en pleno puerto, desde donde embarcó en el pesquero Ferreira Martínez para volver a nadar en libertad en aguas más habituales para su especie, en lugar de quedarse en el acuario de O Grove, que fue su hogar las últimas semanas. Buen viaje, Botes.