El hecho de que la Armada haya bautizado a un gran número de sus barcos con los nombres de la familia Real ha propiciado su asistencia a las ceremonias de botadura y entrega de estos navíos. Así, las infantas Elena y Cristina amadrinaron en los años 1976 y 1977, respectivamente, las corbetas con sus nombres, que fueron construidas en el astillero de Cartagena.
Una de las hermanas del Rey, la Infanta Margarita, amadrinó en 1994 el buque de aprovisionamiento de combate Patiño, fabricado en la factoría ferrolana. En el 2002, su hermana Pilar fue la encargada de estampar la botella de cava contra la fragata Almirante Juan de Borbón, la segunda de la serie F-100. Estuvo acompañada por algunos de sus hijos y nietos, así como por los Reyes, que asistieron emocionados a la botadura.