Fene revela la esencia del carnaval

L. Álvarez luis.alvarez@lavoz.es

FERROL

07 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Si piensan que el carnaval de este 2008 ha sido apagado es que no pasaron ayer por el municipio de Fene. Una comisión de vecinos hace cada año el trabajo duro al Concello para preparar la festividad -el miércoles de ceniza, sí-, y lo cierto es que su labor no cae en saco roto. A estas alturas se podría decir que esta edición del entroido fenés ha elevado el listón en la comarca. No había más que ver la cantidad de gente que se dio cita en torno a la plaza del Concello (unos 2.000, así a ojo, según fuentes municipales). Y por si no ha quedado claro, no solo se lo digo yo, sino que concejales y técnicos feneses no dudaron en afirmar que su cita es la mejor de toda la comarca. Ahí les dejo algunos motivos.

El pasacalles de Fene -desde Perlío hasta la nacional 651, y de ahí al Concello- fue el más participativo de toda Ferrolterra. «Supera a otros ayuntamientos más grandes», señaló ayer un atrevido Iván Puentes, el alcalde. Estaban Os Parrandolos y A Revolta Chalaneira, de Narón; Os Trastos, de Valdoviño; Suricata, de Neda; las incombustibles As Vellas da Troula, de la asociación fenesa de Amas de Casa; Os Chuchameles, Os Meleiros de Centieiras, O Exame vai de Farra, la Residencia de Maiores de Laraxe y la Comuna Hippy del gerontológico Abrente. De este último grupo les hablo a continuación.

En Fene destacan que lo importante para mantener el espíritu de esta celebración es inculcarla en los más pequeños. Y ayer salieron a la calle cuatro comparsas infantiles del municipio, tres de ellas del colegio Centieiras, y otra de San Valentín. ¿Y quienes serían los maestros de esos jovenzuelos? Pues algunos de los internos de sendas residencias de Laraxe y Abrente. Claro que necesitaron hacer el recorrido en silla de ruedas y se retiraron antes de tiempo. «Les es mucha hora de cenar», apuntaban. Eso sí, todos lo pasaron como enanos.

Durante la velada se pudieron ver por la zona a varios ediles del Concello. Claro que el bipartito PSOE-BNG marcó las diferencias. Mientras los socialistas pasaron como espectadores formales, los del Bloque se desperdigaron con sus respectivos disfraces -incluso el portavoz del BNG y concejal de Facenda, Manuel Polo, se enroló en una de las comparsas participantes-. Edgar Vigo, edil de Cultura, al pie del cañón se justificaba: «Son o máis novo de todos, así que tamén teño que ser o máis marchoso». Mientras, Iván Puentes dejaba la gripe en casa para presenciar una cita que interpretó como «un éxito impresionante». Pero más expectación, si cabe, creó un fenés de adopción que todos conocen por su aparición en el show televisivo Gran Hermano. Entre foto y foto, Andalla reconocía que lo que más le gustó fue «ver a los niños por el medio, pasándolo bien».

Y colorín colorado, como en todo buen carnaval no puede faltar el Entroido. A falta de uno, en Fene había dos. Por un lado, el clásico cortejo fúnebre levantó más de una risa antes de ser ajusticiado. Eso sí, no vean los gritos de dolor de la viuda. Por otra parte, el nedense Ángel Blanco, prendió la mecha a su representación de la planta de gas, con Bastida de por medio. «Primeiro quería facelo como un kamikaze, pero ao final quedou de Sansón», explica sobre su escenificación de las protestas de los mariscadores. Y para acabar la fiesta, a bailar todo el mundo con la París de Noya.