«No hay que destacar a individualidades, sino a todos los que jugaron», señala sobre su actuación en Gijón
06 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El Las Palmas recupera su sociedad más rentable, la que forman Roberto Trashorras como pasador y Márquez como finalizador. El regreso del jugador lucense al once del equipo canario coincide con su reacción, que le lleva del último al decimosexto puesto. Relegado por Juanito durante muchas semanas, la llegada de Juan Manuel Rodríguez al banquillo le devolvió el protagonismo. «Cuando ganamos, lo hacemos todos, y cuando perdemos, también», indica tras su notable actuación en Gijón, donde sirvió a Adrián Colunga el gol del triunfo ante el Sporting.
Trashorras ya había cambiado al Las Palmas la temporada pasada. Llegó en octubre y su llegada lanzó a Marcos Márquez, que entonces apenas llevaba un par de tantos, hasta el pichichi de Segunda, con 23 goles. El media punta de Rábade agradece la labor que a su espalda hicieron en Gijón el ex racinguista Miguel Cobas y Teté González. «Me facilitaron el trabajo , pero no hay que destacar individualidades, sino a todos los que jugaron», repite.
Con experiencia en las canteras del Barcelona y del Madrid, Trashorras pide prudencia pese a la reacción del Las Palmas. «Como nos confiemos, nos puede caer una cura de humildad importante. Hay que ser cautos porque queda mucho camino aún por delante».
Libre en junio
A punto de cumplir 27 años, el jugador gallego no tuvo prisa en comprometerse por más tiempo con el Las Palmas. Y en Gran Canaria se especuló con que ese fue el motivo por el que Juanito le relegó del once después de su brillante temporada pasada.
Volcado en destacar el grupo por encima de las individualidades, Trashorras valora el rendimiento del Las Palmas en El Molinón pese a las numerosas ausencias con las que contó. «Es muy bueno para la plantilla que todos los futbolistas sean competitivos y que no se noten las bajas».
Sobre el encuentro del sábado ante el Racing, el jugador de Rábade no quiere confianzas, sobre todo tras las dos últimas victorias de los ferrolanos. «Tenemos que ser humildes y tener los pies en el suelo, el Ferrol es un rival directo y no nos podemos relajar. Si estamos bien y lo damos todo, va a ser difícil batirnos», indica.