«Para todos nosotros fue una oportunidad única»

FERROL

Tenían todos en común que se encontraban en el paro y tenían muchas ganas y voluntad para aprender, lo que finalmente les ha abierto la puerta para conseguir un contrato de trabajo. Los doce integrantes del curso realizado entre octubre y diciembre en Gabadi y que han sido contratados por esta empresa acaban de estrenar su nueva etapa laboral realizando distintos trabajos para el que será el barco más grande de la flota militar española, el Buque de Proyección Estratégica (BPE), que se construye actualmente en Navantia.

Han participado en una acción formativa singular, ya que han utilizado los mismos materiales y empleado las mismas técnicas que tendrán que poner en práctica después en el desempeño de su vida laboral en el astillero. El hecho de usar idénticos componentes que los utilizados para fabricar los barcos ha encarecido considerablemente el curso -que fue subvencionado por la Gerencia del Sector Naval-, pero el gerente de Gabadi, Antonio José Llago, subraya la importancia de que sea así. «Podríamos utilizar otras puertas más baratas, pero ya no tendría las mismas dimensiones y tampoco el mismo peso, por lo que no les estaríamos enseñando exactamente como es», explica Llago -que es también vicepresidente del clúster naval- en las instalaciones en donde se ha llevado a cabo el curso y en las que en breve se realizará una nueva acción.

Además, los integrantes del curso -el más joven tiene 19 y la mayor supera los 40- han sido formados por profesionales de la empresa, Juan Carlos Medín y Juan Espada, quienes transmitieron en dos meses a los aprendices, como explica Ana Sánchez, coordinadora del curso, «muchos de los trucos que hubieran tardado en aprender todo un año», además del oficio.

Los nuevos habilitadores navales están muy satisfechos tanto por cómo se ha desarrollado su formación como por las opciones que se abren para ellos. «Para nosotros fue una oportunidad única», aseguró Ángel Enrique Montero, uno de los alumnos. «Lo importante de todo esto es la posibilidad real que han tenido de encontrar un trabajo, con un sueldo decente y con todas las condiciones laborales en regla», subrayó Juan Espada.

Con dos excepciones, ninguno de los alumnos había trabajado antes en los astilleros naval. Cinco de ellos incluso se han certificado como soldadores navales, lo que aún les abre más las puertas del mercado laboral.