A Bestarruza celebra una década subida por las paredes

Luís A. Núñez

FERROL

La entidad de alpinistas de Mugardos hizo ayer un repaso?a su historia con motivo de su décimo aniversario

23 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Mantenerse durante una larga década en la brecha no es fácil, y menos para una asociación que promueve un deporte que se podría caracterizar como minoritario como es el alpinismo. A Bestarruza lo ha logrado, y ayer rompió su modestia y discreción para hacérselo saber a todo aquel que quiso seguir la celebración que acogió el salón de plenos de Mugardos. Junto al Club Montaña Ferrol, la mugardesa es una de las entidades más aventureras de la comarca. Su bandera luce en varios picos de más de 6.000 metros de altitud, y en muchos más cincomiles y cuatromiles, según explica su presidente, Javier Cartelle.

La entidad «nació a raíz de un curso que hicimos en 1997. Los que teníamos más experiencia planteamos la creación de un club», recuerda el dirigente de A Bestarruza. Desde entonces, muchos de sus miembros han recorrido buena parte del mundo más escarpado. Marruecos, Mongolia, los Alpes, Perú... son solo algunos de sus destinos.

Las vacaciones de estos deportistas y aficionados al alpinismo y a la montaña no son al uso. Recurren a la sombrilla y la toalla en pocas ocasiones. Su mayor pasión es la de llegar a lo más alto, si es posible, por el camino más difícil.

«Depende de las ganas y de la ilusión que se tenga», sentencia Cartelle. Eso lo mueve todo. Pero también hay que ser consciente «de los riesgos que se asumen y de hasta dónde puede llegar cada uno». La forma física y las ganas de pasarlo bien en grupo son también parte del encanto del deporte.

Colaboración

En la actualidad, el club reúne a una veintena de incondicionales de los municipios cercanos que, con carácter fijo, participan en las salidas más arriesgadas de A Bestarruza. Pero la asociación también tiene otra cara para iniciados. «Organizamos una decena de salidas de senderismo a lo largo del año por Galicia, Asturias, León...» a las que se suman varias decenas más de nuevos intrépidos. Incluso colaboran con la asociación Montefaro en la organización de sus caminatas anuales por los montes del municipio.

Hasta la fecha, el Parinacota, en Chile, es el pico más alto coronado por A Bestarruza. La proeza la realizaron en el 2004. Pero la espina que les falta es todo un clásico de la escalada: el Himalaya. «Es un pico fácil -explica Cartelle- pero aún no lo programamos». Eso sí, no será de extrañar que un mugardés o un aresano deje su huella allí en los próximos años.

Desde el club aseguran que «una buena edad puede ser a los 13 años». Es lo que tenía Cartelle cuando se estrenó. Eso sí, matiza que siempre tiene que haber alguien que ayude al aspirante a iniciarse en los secretos de la escalada. «Si a la gente le gusta, les recomendamos que vengan a alguna de nuestras salidas, que están más orientadas hacia la montaña. Y si lo que desea es aprender el alpinismo, puede ir al rocódromo de A Malata», instruye.

La montaña puede dar muchos momentos dulces. Aunque, a veces, la suerte juega una mala pasada. Ayer también se dedicó un sentido recuerdo al leonés José Manuel Fernández López, una persona muy ligada a los de A Bestarruza que falleció en el verano del 2006 mientras descendía el Nevado Trapecio.