La ciudad de las luces «apaga o candil»

FERROL

Repaso a los problemas de iluminación en los barrios que forman el casco urbano

25 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Ferrol, ciudad fruto del Siglo de las Luces y de la Ilustración, no le hace demasiados honores a ese origen, al menos en lo que a iluminación se refiere. Es evidente para el observador directo que la ciudad presenta deficiencias en ese sentido, una sensación corroborada por el informe que la Diputación Provincial hizo público a primeros del presente mes. En el documento se calculaba que el 98% del parque de viviendas presenta carencias de iluminación y que el 80,3% de las vías están alumbradas de forma deficitaria. El texto situaba a la capital comarcal en el grupo de cola en materia de luz en Ferrolterra y destacaba la falta de ese servicio en varios puntos estratégicos del municipio. Uno de los más sangrantes, por ejemplo, el puente de la autopista que cruza la ría y que carece de lámparas públicas por completo.

En el casco urbano (la zona rural es completamente diferente y requerirá un análisis aparte) las deficiencias están causadas por factores diversos, desde la antigüedad y avería de las instalaciones hasta el simple abandono durante años o una distribución inadecuada.

El centro, amplias carencias

El presidente del Centro Comercial Aberto de A Magdalena, Víctor Izaguirre, afirma que el sistema de iluminación de aquella parte de la ciudad que nació, precisamente, en el Siglo de las Luces «deja mucho que desear». Las deficiencias se muestran mucho más crudamente durante los presentes días, en los que anochece antes, y son «especialmente graves» en calles «como Real y Dolores».

Izaguirre se muestra especialmente descontento con la situación de la segunda de esas vías: «En cuestiones de luz está hecha una tristeza y necesita una intervención ya. Es algo que han reconocido todos los alcaldes desde hace años». El problema está provocado porque «las farolas no tienen demasiada fuerza, y los árboles las ocultan». Así que «siempre está oscuro y, lógicamente, triste». Contrapone esa situación a la de calle Galiano «que sí tiene un aspecto más peatonal y más comercial».

La zona peatonal

Las calles peatonalizadas durante los últimos años tampoco le dejan especialmente satisfecho, aunque «empeoran entre la plaza de Armas y Ferrol Vello» y, aunque «mejoró bastante», tiene «poca fuerza» en la mayoría de los tramos.

Izaguirre afirma que en la mayoría del barrio había que cambiar el sistema por ser «demasiado antiguo». Abundan las farolas fundidas por ejemplo en la calle Sol, que pese a ser una de las principales de la ciudad sufre de varios tramos que permanecen en la oscuridad.

El presidente de los comerciantes afirma que «hay que darle tiempo al Ayuntamiento para que pueda hacer mejoras». Cree que la nueva corporación «puede insuflar aire fresco y va a intentarlo». Ya han planteado la situación a la concejala de Servizos, María López, que se ha mostrado «muy colaboradora».

El Ensanche, correcto

Para Francisco Fajardo, responsable de la asociación de comerciantes Novo Ferrol, la situación es menos peliaguda. «La verdad es que no hemos tenido quejas de asociados por cuestiones de iluminación -explica-, creo que en las zonas que nos corresponden no es buenísimo, pero sí que es bastante correcto». La entidad agrupa a los emprendedores de los ensanches.

Fajardo señala por ejemplo que la iluminación en la carretera de Castilla es «típica de carretera». Quizá no demasiado estética, pero sí suficiente como para que se pueda circular con bastante seguridad.

La plaza de España

Especialmente oscura es la iluminación en una de las zonas reurbanizadas por las obras de la plaza de España. En la calle que transita entre el hotel Almirante y el lateral del edificio Hollywood sencillamente no hay luz pública, ninguna.

En el resto de la plaza domina el escenario la falta de iluminación, aunque por sectores: la acera del edificio administrativo de la Xunta está bastante mejor que en la opuesta, donde abundan los bajos vacíos.

En otras zonas de paseo como el Cantón de Molins la iluminación es claramente insuficiente, y existen varios puntos que permanecen en la más completa negrura a causa de la presencia de árboles y la inexistencia práctica de farolas.

Pero la peor situación la sufre Ferrol Vello, sin duda. Faltan muchas, muchas lámparas públicas en el barrio. Esa circunstancia y las casas arruinadas no contribuyen a convertirlo en un reclamo turístico para los días de invierno.