Se lo propuso y lo consiguió. Es un campeón. Se llama Roberto Fojo , es de «Neda de toda la vida» -aunque ahora vive en Ferrol-, tiene 30 años y hace ya cuatro meses que no le da una calada al pitillo. No se crean que le hago la pelota porque sí. No soy una tiralevitas. Ni tampoco me va el piropo gratuito. Pero es que este chico se merece un aplauso, porque decir adiós al cigarrillo supone todo un desafío (aunque Alen Karr nos repitiese hasta la saciedad que Es fácil dejar de fumar, si sabes cómo ). A Roberto Fojo su ruptura con el tabaco no sólo le ha dado salud, más libertad y mucho ahorro para el bolsillo; también le ha obsequiado con un crucero por el Mediterráneo totalmente gratis para él y su mujer, Sonia García .
Voy a empezar por el principio que si no se me van a perder. Todo comenzó cuando Roberto Fojo decidió apuntarse a un concurso para dejar de fumar organizado dentro del reality O gran camiño , de la TVG. De lo que se trataba era de decir adiós a los cigarrillos desde casa, al mismo tiempo que lo hacían los concursantes de la tele que estaban haciendo el Camino de Santiago . Y Roberto lo consiguió: «Desde el Sergas me mandaron un montón de documentación que me ayudó muchísimo y además me dijeron que podía contar con el apoyo de un psicólogo en todo momento», me cuenta Roberto haciendo memoria. Antes lo había intentado en un montón de ocasiones, «pero siempre volvía a recaer» y ya pensaba que nunca se iba a librar del dichoso humo. Hasta que llegó el concurso, las pruebas de orina y sangre para demostrar que no había sucumbido a la tentación... ¡Y un crucero por el Mediterráneo para celebrarlo! «Hombre, la verdad es que el premio está muy bien, no lo voy a negar, pero lo más importante es que he ganado en salud», dice nuestro protagonista con satisfacción. Mientras se prepara para el viaje, al que todavía no ha puesto fecha, Roberto aconseja a todos los que lo estén dejando que no desfallezcan: «También les diría -continúa- que vayan a su centro de salud y se informen de los programas que hay para dejar el tabaco y que, cuando tengan ganas, se aguanten un minuto: la sensación de querer fumar es muy fuerte, pero también dura muy poco tiempo». Más campeones. Parece que hoy la cosa va de campeones y, si no, atención a la próxima noticia. Resulta que el centro de belleza Anukas , que comanda Ana Vergara en Ultramar, ha sido seleccionado para representar a España en los Premios Europeos de Bronceado - The European Tannning Awards 2007 -, que tendrán lugar en un gran sarao que se celebrará en el marco de la feria Solaria de Colonia (Alemania). Hasta allí viajará Vergara el próximo mes de noviembre en representación de todas las profesionales de Anukas. Y también allí tendrá que competir con otros 35 establecimientos del viejo continente para conseguir el título de Mejor Centro de Bronceado Europeo . Pues nada, suerte y al toro (morenito, si puede ser).
¿No les decía yo que La Mirilla de hoy estaba hecha para campeones? Pues parece que sí. Así que vamos a terminar con otros dos. ¿Ven ustedes a esos dos personajes de ahí arriba que sonríen sobre un coche? Pues no son otros que los integrantes del Santalla Team -él es Santi Santalla , y ella, su hija, Laura , de 12 años- y si están tan contentos es porque acaban de quedar campeones en el rally de carretillas organizado el pasado fin de semana en Magalofes por la escudería Scracht de Fene . Sí, sí, han leído bien: rally de carretillas. Santi y Laura consiguieron el éxito gracias al poderío físico de él -además de ser piloto, habitualmente practica triatlón- y a la ligereza de ella, que sólo pesa 35 kilos. Juntos esquivaron obstáculos y volaron sobre los campos de Magalofes (ella a lomos de la carretilla y él empujando a las dos), siendo los más rápidos de la competición. Y ahora me voy que por hoy se me acaban las medallas. Todavía tendría que hablarles de las que ganaron las gimnastas del Club Esquío de Ferrol en el campeonato gallego celebrado el domingo en Riazor, pero me cierran La Mirilla. Así que queda pendiente para otro día. Lo prometo. Y ahora sí que me voy, que me dejan sin líneas. Adiós...