«El Quijote también es la suma de todas sus lecturas»

FERROL

Gallego de la aldea de Crecente, en A Pastoriza, es uno de los críticos de mayor prestigio de las letras hispanas

05 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La mirada de Ángel Basanta (1950) no sólo ha enriquecido la literatura española contemporánea. También ha iluminado las relecturas de la obra de los grandes clásicos hispanos, empezando por el siempre inmortal Cervantes y acabando por Pío Baroja. Ayer estuvo en Ferrol para hablar -cómo no- de crítica literaria, en el curso que lleva el nombre de Gonzalo Torrente Ballester.

-¿La crítica literaria es un género...?

-Sí, efectivamente. La crítica literaria que se escribe en los medios de comunicación, sobre todo en la prensa, es un género... periodístico. Y además es una modalidad literaria, porque forma parte intrínseca de la literatura misma. Decía Robert Musil que la literatura no es una suma de grandes obras yuxtapuestas en el tiempo, que no formarían por sí mismas una trama, un tejido. Para que haya nexos entre ellas, una continuidad, es necesaria la crítica literaria. Un buen ejemplo, muy ilustrativo, sería el del Quijote, que ya no es sólo lo que nació de la mano de Cervantes. Ahora es eso, más las lecturas que cada época ha hecho del libro. Todo eso forma parte del Quijote, porque el Quijote también es la suma de todas sus lecturas.

-¿Para qué sirven las novelas?

-Para muchas cosas. Por ejemplo, como medio de conocimiento. Pero yo diría más todavía: la novela es la única rama del saber que nos muestra la historia del sentimiento. Si queremos saber cómo sentía una mujer de provincias francesa del siglo XIX, mejor que acudir a los manuales de historia es leer a Madame Bobary. O Ana Karenina y La regenta si nos referimos a Rusia o a España.

-¿Cómo verá el futuro la obra de Gonzalo Torrente Ballester?

-Yo veo para ello un futuro bueno, pero no inmediato. Aquí en Ferrol siempre estará muy presente, y en las letras españolas es sin duda uno de los grandes, pero en nuestra cultura, cuando alguien muere, parece como si tuviese una condena que puede durar diez, quince, veinte años... Y sólo los grandes vuelven de esa travesía del desierto. Torrente volverá, y estará aún mucho más presente de lo que está ahora.

-¿Quiénes han sido, en su opinión, los grandes novelistas españoles del siglo XX?

-Sin duda ninguna, si empezamos por los primeros años del siglo, por encima de todo Valle-Inclán, que además fue el mayor dramaturgo europeo del siglo XX. Hay que citar también a Baroja y a Unamuno. Y luego yo me quedaría con Ramón Gómez de la Serna. Después de la guerra civil, por encima de todos Torrente Ballester, sin olvidar a Cela y a Delibes, que son grandes autores. De las últimas décadas habría que citar a Benet, a Juan Goytisolo y por último a Luis Mateo Díez.

-¿Se lee cada vez peor...?

-No lo sé. No estoy seguro. Creo que se lee cada vez mejor, pero quizás no se lea tanto como se dice. Porque leer un libro no es lo mismo que consumirlo. El lector verdaderamente lúcido forma parte de una minoría, pero es también es el destino de la literatura, que siempre fue un campo selecto.

-Como lector, ¿qué no le perdonaría jamás a una novela?

-Nunca le perdonaría que me aburriese. Pero hay que matizar bien ese concepto. Porque puede que una novela no cuente una historia divertida, pero sí en cambio afecte profundamente a mi visión del mundo. ¡Esas son las grandes novelas...! Decía Kafka que un libro debe ser como un puñetazo en el alma del lector. Los grandes libros son los que ayudan a amodelar tu visión del mundo. O incluso a cambiarla para siempre.