Las ventajas de una gran confederación empresarial

Jesús Varela Rivas

FERROL

01 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Pasaron ya 3 años desde que José Ramón Franco, actual presidente de la AEF (Asociación de Empresarios Ferrolterra) hizo posible gracias a su iniciativa e impulso, que 242 representantes de asociaciones empresariales y colectivos profesionales de toda Galicia se reunieran en las instalaciones de FIMO con el propósito, de analizar y debatir las repercusiones que para Ferrolterra suponía la crisis del sector naval.

Desde este evento empresarial denominado como Iniciativa 24, nueve fueron las prioridades que observaron, de las cuales, cuatro merecen ser destacadas y son las siguientes: La diversificación productiva de Navantia Fene-Ferrol; la culminación para el año 2006 de los accesos por carretera y ferrocarril al puerto exterior; la conclusión de los proyectos para la implantación de los polígonos de Leixa y Brión; y la potenciación del área de Reparaciones de Navantia Fene-Ferrol.

¿Qué se puede decir de los tres primeros puntos? Mucho mejor, callarse y no decir nada, de todos es conocido el tipo de soluciones que se requieren y de donde tienen que venir. Sin embargo, con respecto a la potenciación del área de Reparaciones (importantísimo motor económico de la comarca) es necesario reflexionar.

El actual equipo director del departamento de Reparaciones, elaboró un informe muy documentado y hecho con todo rigor, en el que se plasmaban las intervenciones necesarias para la mejora y potenciación de sus instalaciones, entre las que se encontraba la cubrición del dique grande de la antigua Astano. Pues bien, después de cerca de 3 años, el proyecto continúa dormido en algún cajón del despacho del conselleiro de Industria o de algún director general, y mientras tanto, los empresarios de Vigo y con la ayuda de la Xunta, trabajan sin pausa para conseguir un centro de Reparaciones para la ciudad olívica.

Encasillamiento

De igual manera que las mejoras recogidas en el informe, se hacen imprescindibles, para no perder el alto nivel profesional así como la confianza de los armadores adquiridas durante estos últimos años y siempre a costa de mucho sacrificio por parte de todos, (empresa principal y empresas auxiliares) lo que aparece como una cuestión fundamental de cara al futuro, el liberar del encasillamiento que supone el tener a Reparaciones encorsetado dentro del 20% de la facturación civil que la propia Navantia tiene como imposición debido a los acuerdos firmados entre la SEPI y la UE.

Cuando hace tres años se inauguró Iniciativa 24, dos fueron los mensajes, en mi opinión fundamentales de las intervenciones del acto de apertura: la reflejada por el presidente de la Cámara de Comercio, Francisco Cruz, cuando dijo: «Este acto es una demostración de nuestra responsabilidad social»; y la manifestada por el presidente de la Cefeor, Ángel García, cuando se lamenta de la poca atención que las administraciones le prestan a las industrias auxiliares.

A partir de esta situación, donde el trabajo armonizado entre las administraciones, sindicatos, organizaciones empresariales y partidos políticos, deben de dar una muestra de interés general a favor de una comarca tan y tantas veces ignorada en favor de otros intereses territoriales.

El mundo empresarial, uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta nuestra sociedad, quizá tenga que hacer un gran esfuerzo para, por medio de la negociación y haciendo gala de una gran generosidad por parte de todos los implicados, puedan llegar, si se considera su viabilidad, a la creación de una gran confederación empresarial, que por su número de asociados, sería la segunda entidad empresarial de Galicia después de la de Vigo. Lo que sin duda llevaría a que las diferentes instituciones oficiales mirasen desde otra óptica los intereses de Ferrolterra basándose fundamentalmente en la capacidad empresarial que esta confederación adquiriría con la fuerza de su unión.

Y entonces, si estaríamos dando respuesta a esas dos importantes aseveraciones a las que hacían referencia Cruz y García en sus intervenciones.