¿Hay paz o nunca hubo guerra?

FERROL

PSOE e IU enfrían las diferencias que hicieron públicas al inicio de un curso electoral y del debate de sus primeros presupuestos

06 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Lo que dice el pacto

Cuando el 15 de junio Vicente Irisarri y Yolanda Díaz suscribían su acuerdo de gobierno, a nadie -ni a ellos- se les escapaba que los dos partidos mantenían diferencias en algunos asuntos. El hoy alcalde ya avanzaba algunos durante la firma: la planta de gas, el más obvio; o la instalación de un campo de golf. Por si acaso, dejaron por escrito: «PSdeG-PSOE e EU-IU comprométense a garantir, en todo caso, a estabilidade e continuidade do acordo de goberno durante todo o periodo do mandato. Cando existan puntos de diverxencia, ambos comprométense á comunicación recíproca da postura a adoptar nos órganos de goberno e administración municipal». No siempre ha sido así en los 83 días que llevan compartiendo gobierno.

Primeros aprietos

A los socialistas no gustó que en el controvertido pleno del 20 de julio para la aprobación de la subida de salarios de los ediles la portavoz de IU dejara caer que la medida «non é satisfactoria». Los socialistas echaron de menos un respaldo más decidido de sus socios. Sería porque a la militancia de IU no le gustó la solución: hay un Consello Local este mes para abordar ese tema. Días después, el PP lleva al pleno el polígono de Leixa, otro asunto que divide a los socios: el PSOE defiende su instalación como motor económico; IU pide su retirada junto a colectivos ecologistas. Pero ambos votaron juntos a favor de la dotación con una cláusula para el respeto al medio ambiente. Salvado el primer test.

La contraprogramación

¿Casualidad? En la política profesional son bien escasas. Con esa premisa, hay que tener en cuenta cosas como ésta: el alcalde anuncia un viernes su intención de fomentar un festival de cine en Ferrol. 24 horas después, IU manda un comunicado anunciando su «colaboración no máximo grao» con el mundo del cine. Una semana después, Yolanda Díaz anuncia que visitará junto al responsable de Xuventude de la Xunta una zona del Mercado para ubicar locales de ensayo. Unas horas antes de que lo haga ella, acude Irisarri y anuncia usos para la nave provisional. Un día después, sus socios rechazan esa idea. Uno de los que lo hacen, el edil de Obras, había acudido con Irisarri.

Las diferencias se hacen públicas

Pese al pacto, las discrepancias se hacen públicas en la primera semana de septiembre. IU lleva a pleno una moción de apoyo a los vecinos encerrados en Mugardos en contra de la planta de gas y pide la mediación del alcalde. Ese punto no sentó bien. La oposición aprovechó para cargar. Otra más: a menos de 24 horas de un pleno en el que se iba a abordar el futuro del Fogar Infantil, IU se desmarca de una propuesta de sus socios. ¿Falló la comunicación previa?

La reunión del martes

La tarde-noche de anteayer sirvió para enfríar los ánimos tras una semana y un pleno tenso. De la reunión semanal de los socios salió la consigna de unidad. Próximos retos: sus primeros presupuestos y las elecciones generales. ¿Más leña?