La finalización de los dos tramos que componen los casi quince kilómetros de nueva carretera al puerto exterior continúa siendo, junto con el ferrocarril, la gran asignatura pendiente de la dársena. A pesar de que el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, anunció recientemente que desde Fomento se había indicado que el acceso podría estar acabado a finales de año, lo que ya supondría un retraso de unos seis meses, la última contestación oficial al respecto por parte de Fomento fija como límite para la finalización de las tareas el mes de marzo del 2008. De cumplirse este calendario, algo que ya se da por hecho en el entorno portuario, se provocarán importantes trastornos para compañías como COP Galicia y Endesa, que moverán en camiones clínker y carbón respectivamente.
Una vez que entre en servicio el acceso, está por ver si será capaz o no de absorber todo el tráfico previsto. Se trata de una carretera convencional en el 70% de su trazado, con sólo un carril para cada sentido de circulación. Al margen del abundante tráfico pesado que recibirá hay que sumar que en verano se convertirá en una vía muy cómoda para desplazarse a las playas, lo que añadirá numerosos utilitarios.