?as posibilidades que tiene la ingeniería en Ferrol, tras los contratos de Navantia con Australia, queda patente con la creación en la ciudad de delegaciones de grandes compañías como la andaluza Ghesa. Toda la compañía cuenta con 200 empleados, gran parte técnicos cualificados, y ha conseguido contratos tecnológicos en proyectos como la construcción del trasatlántico Queen Mary II, el mayor portacontenedores que se construye en Dinamarca o en otro crucero inmenso que se construye en Francia. A Ferrol llegaron por las fragatas de Noruega y desde su oficina técnica de Esteiro realizaron su tarea. Con Navantia han colaborado también en el diseño del megabuque para la Armada. Contratan ingeniería básica y conceptual o también apoyo tecnológico a la producción. Según explica Luis Labella, directivo de esta compañía de ingeniería, negocian contratos también en otros ámbitos. Pero no son los únicos. Está también Dinain, que tiene sus oficinas técnicas en A Gándara. Igualmente, Tecnor, que aunque radicada en A Coruña contrata en Ferrol. Y también hay que citar Tecnymo y Elecnaval. Poco a poco se va conformando un sector de ingeniería que hasta hace pocos años estaba dominado por las oficinas técnicas de los dos grandes astilleros de la ría. Otros países Holanda o Noruega vieron como descendía la capacidad de sus astilleros pero nunca dejaron de vender tecnología a terceros países. Esa es la clave. Pero este afán por abrir camino, conseguir un nicho en los nuevos negocios en que se mueve la moderna tecnología, no existe todavía en la empresa ferrolana convencional. Parte de las ayudas para I+D, a pesar de las continuas campañas, quedan sin invertir porque muchas empresas no concurren. Francia, Holanda y Noruega se llevan la parte del león.