San Rosendo, un prelado en la historia del Ortegal y del Eume

R. Loureiro FERROL

FERROL

JESÚS GARCÍA

Reportaje | XI Centenario Rosendiano Una nueva biografía, escrita por el investigador Manuel Carriedo, documenta los intensos vínculos del obispo nacido hace once siglos con enclaves como el de San Xoán de Caaveiro

08 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?a diócesis de Mondoñedo-Ferrol, conjuntamente con el Anuario de Estudios Mindonienses, saca estos días a la luz, en forma de libro, una nueva biografía sobre San Rosendo, coincidiendo con la celebración del décimo primer centenario del santo. Una obra escrita por el medievalista Manuel Carriedo Tejedo, director del Centro de Documentación y del Archivo Histórico de Caja España, que lleva por título Sanctus Rudesindus y deja consrtancia de los intensos vínculos que unieron a una de las grandes figuras del siglo X con tierras como las del Ortegal y el Eume, y con enclaves como el de San Xoán de Caaveiro. Hijo del conde Gutier Menéndez, a quien Alfonso IV había otorgado el señoría, entre otros territorios, del condado de Ortigueira -el propio santo recibiría, en el año 932, la donación de una vila situada en aquellas mismas tierras, concretamente junto al templo de Santa María da Pedra ( villa quod habeo in Ortigaria... iusta eclesie vocabulum Sancta Maria ), San Rosendo estuvo muy cinvulado también, como la documentación demuestra, al monasterio de San Xoán de Caaveiro, más tarde colegiata de canónigos regulares. Un monasterio del que en este caso no la documentación, pero sí la tradición, afirma que era el lugar al gustaba de retirarse a orar el santo cuando, en una era tan convulsa como la que le tocó vivir, precisaba de sosiego. Ante Europa El canónigo catedralicio y teólogo Segundo Leonardo Pérez López, delegado dioceseano para la celebración del XI Centenario de San Rosendo, prologa el libro de Manuel Carriedo Tejedo, que él califica de «nueva, original, y podemos decir, documentalmente, definitiva biografía de San Rosendo». «Aunque San Rosendo vivió en el siglo X -señala también Pérez López- su figura sigue siendo actual. Él -remarca el teólogo- trabajó por un pueblo libre, culto y con identidad propia. Gracias a él y a figuras como San Froilán o San Pedro de Mezonzo, Galicia encaró su futuro con fueza y confianza en sí misma, en conexión con Europa». La diócesis ferrolano-mindoniense, la que hoy encabeza el obispo Manuel Sánchez Monge, tiene a San Rosendo por patrono, y guarda viva la memoria de quien, más allá del universo de la fe, fue una de las grandes figuras de la Europa medieval; un prelado de inmensa cultura y decidido talante pacificador, constante libertador de siervos, que vivió por y para los desfavorecido. Un obispo que empleó la inmensa fortuna que heredara de los suyos, en dar alimento y refugio a quienes, abandonados por todos, recorrían, desvalidos y desesperados, pidiendo cobijo, los caminos de un convulso siglo.