Crónica | Último día de la exposición del padre de la iconografía moderna Diez mil personas vieron en la Fundación Caixa Galicia los dibujos del joven de Pensilvania que quiso abaratar sus obras para que todos pudieran disfrutarlas
08 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?os ferrolanos han visto en los últimos años exposiciones de grandes hitos del arte clásico, como Bello Piñeiro o Villaamil, varios dibujos de este último todavía se pueden ver en el Torrente Ballester. Pero los 215 dibujos del americano Keith Haring han reconciliado a la ciudad con el arte del siglo XX, con la modernidad pictórica. Los dibujos de Haring, de trazo claro, lineal, y, casi siempre, llenos de colorido (aunque también tiene obra en blanco y negro), han sido vistos por 10.000 personas y ochenta grupos de escolares en la sede ferrolana de la Fundación Caixa Galicia. Esta entidad, que cierra hoy la muestra para llevarla a Pontevedra, ha hecho posible que nos acerquemos a la obra y la vida del precursor de los mensajes iconográficos actuales. Haring creó un estilo como él no pudo imaginar, ya que falleció muy joven, con sólo 30 años, en 1990, víctima del sida. De hecho, en su obra hay mucho de crítica a la sociedad de su tiempo, conformista, y dedicó sus últimos años de vida a poner en marcha la fundación que lleva su nombre, cuyo objetivo fundamental es luchar contra la enfermedad que se lo llevó. Pero lo que no se puede negar es que su vida fue intensa. Cuando llega, muy joven, a Nueva York, conoce todo un submundo de artistas alternativos, excluidos de los circuitos comerciales. Es cuando descubre los paneles publicitarios del metro neoyorquino, negros, y empieza a dibujar sobre ellos con tiza blanca. Durante un tiempo, verlo pintar era un curioso divertimento para los pasajeros. Pero Haring logró el éxito y realizó múltiples exposiciones, además de murales para espacios públicos, entre ellos, el Muro de Berlín, cuando aún estaba en pie. Hay más aspectos en el carácter de Haring que lo hacen especial. Él no quería ser un artista cotizado, inalcanzable. Por eso, utilizó técnicas de impresión como la litografía, la serigrafía, impresiones en relieve o aguafuertes, para que se pudieran hacer copias. Incluso fue más allá, al abrir una tienda, Pop Shop, donde vendía a precios económicos camisetas, juguetes, carteles, pins y otros elementos con sus imágenes impresas. Todo un precursor.