Retratos de la naturaleza

La Voz

FERROL

JOSÉ PARDO

Pillamos a Víctor Rivera Jove (Ferrol, 1972) en plena faena. Con todos los bártulos -flashes, objetivos y cámaras- a punto para preparar un trabajo. Pero tenemos que asaltarlo, aunque se nos resista, para que nos cuente todos los secretos de su Erizo de Mar . ¿Por qué? Pues porque, por esta imagen, el joven talento ferrolano se acaba de alzar con el primer premio de la décimo séptima edición del Certamen de Fotografía de Medio Ambiente del Ateneo . La obra de Rivero tuvo que competir con otras 95 instantáneas llegadas diferentes puntos de España, e incluso del extranjero, pero finalmente, y pese a la dura competencia, consiguió encandilar al jurado. La fotografía muestra el esqueleto de un erizo de mar que un buen día llegó a manos de Rivera tras asomar a su vista en una playa aresana. «La puse al contraluz y, visto así de cerca, me pareció que el caparazón tenía una imagen muy vanguardista, con líneas interesantes y texturas muy estéticas», explica Víctor. Luego se lo llevó a casa, reprodujo la luz que había en la playa, y voualá, así surgió la fotografía: el esqueleto, por obra y milagro de la cámara, se convirtió en una obra de arte. «Siempre me ha gustado coger cosas pequeñas y cotidianas de la naturaleza, como una hoja o, en este caso, un erizo, y sacar de ellas una visión diferente, más profunda», dice Víctor Rivera. Tras este éxito, el fotógrafo ya está preparando su próxima exposición, que, por cierto, también tendrá como escenario el Ateneo. Hasta allí llegará en verano Aquél que añora el mar , una muestra en la que las imágenes de Rivera comparten protagonista con las de otro artista de las lentes, el ferrolano Eloy Taboada . Aunque en esta página ya les ofrecemos una imagen del espectacular erizo captado por la cámara del ganador del concurso, si quieren ver de cerca la fotografía no tienen más que pasarse por el Ateneo Ferrolán. Allí se exponen desde el pasado lunes las 50 imágenes finalistas del certamen, entre las cuales, por supuesto, se encuentra la de Rivera y las que cosecharon el segundo y el tercer premio: un lago del Yemen captado por la cámara de Alberto Porres , de Tarragona, y una vaca rumiando un plástico en medio de un vertedero, del ferrolano Jorge Meis . También las hay de estupendas puestas de sol, de atentados contra la naturaleza y de ríos con resonancias bíblicas como el Éufrates. Víctor Rivera -quien, por cierto, no es nuevo en este concurso, ya que hace la friolera de 15 años consiguió llevarse un segundo premio- asegura que «el nivel del certamen ha subido muchísimo, sobre todo desde que, gracias a Internet, participan fotógrafos de toda España, e incluso también del extranjero, hasta el punto de que va camino de convertirse en un referente dentro de Galicia». Para él, lo más importante del concurso no es su cuantía económica -Rivera se lleva 900 euros al bolsillo-, sino la oportunidad que brinda al público para ver lo que se hace fuera, «y a nosotros, los fotógrafos, para mostrar nuestro trabajo». Y ahora abandono a los fotógrafos, para hablarles de un ceramista: Francisco Pérez Porto . Resulta que el director de la Escuela Municipal de Cerámica de Ferrol estará este sábado en su tierra natal, Fene, para participar en un acto que se celebrará, a las nueve de la noche, en la sociedad cultural Agarimo , de Sillobre. Una entidad presidida por Alberto Doce Sueiras y a la que estuvo muy vinculado el padre del ceramista, el poeta Xosé María Pérez Parallé . Pero me estoy yendo por las ramas. Lo que yo quería contarles es que Pérez Porto -a quien, por cierto, el Museo do Pobo Galego le va a dedicar una exposición este año- estará en Fene para inaugurar una exposición de dibujos y presentar A saga de San Ferreol , en el que ilustró un relato del escritor y periodista Ramón Loureiro , compañero nuestro en esto de palillar textos. Una faena que, por hoy, yo estoy a punto de rematar. Sólo me quedan dos palabras. Hasta mañana.