En memoria de los antepasados

F. Fernández FERROL

FERROL

Reportaje | Futuro museo en una escuela de emigrantes de Ortigueira El colegio de San Claudio, construido entre 1921 y 1928 por los vecinos que se fueron a Cuba, abrirá este año como un centro en homenaje a la historia de la comarca

28 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?rtigueira es un ayuntamiento de emigrantes. A Cuba se fueron a buscar la vida miles de vecinos del municipio a principios del siglo XX. En la isla del Caribe se unieron entre ellos como una piña y con el dinero que juntaron construyeron escuelas en su mundo perdido, que no olvidado, para que sus pequeños paisanos se labraran un porvenir con los estudios y la educación. Testigos mudos y orgullosos de aquella querencia ciega por la tierra natal son las escuelas de indianos. En Ortigueira hay muchas, la mayoría reconvertidas en centros sociales de los parroquianos, pero una de ellas recordará para siempre que entre sus paredes se educaron miles de niños entre 1936 y 1975 gracias a la labor de un buen puñado de maestros. Es el escolar de San Claudio, que poco a poco, desde el 2005, va recuperando lo que fue un día: un magnífico edificio indiano, de dos plantas, construido entre 1921 y 1928. El inmueble está en obras de rehabilitación para convertise en el Museo Escolar Comarcal del Ortegal. Todo el mérito lo tiene la asociación Libro Vivo de San Claudio, que, tras años de intenso trabajo, está a punto de ver hecho realidad su proyecto. El secretario de la entidad, Carlos Breixo -«enamorado da investigación e das cousas antiguas», como se confiesa él-, explica que este año acabarán las obras de rehabilitación del escolar y abrirá el museo. Al fin podrán desempolvar los cientos de documentos y objetos que ahora están repartidos en varias casas particulares a la espera de su hueco definitivo en el edificio histórico de San Claudio. «Xa nos tarda expoñelos, sí», señala el investigador, profesor en Cedeira. Breixo detalla que, entre otros fondos, cuentan con libros de los siglos XIX y XX, periódicos y revistas de la época, fotos, cuadernos de los alumnos, documentos históricos sobre los maestros que pasaron por las escuelas antiguas de Ortigueira y discursos y recuerdos de algunos de ellos, como Benigna Franco, que fue la primera profesora de San Claudio, y que vivió su particular historia de amor con un maestro que llegó a Ortigueira procedente de Noia. O de Cándida Martínez, José María Lage, Ramón Isaac, el último profesor del escolar de San Claudio, y de Antonio Suárez, que aún vive. El museo albergará también pupitres, pizarras y tinteros. Todos los fondos que formarán parte del centro cultural fueron o donados o cedidos por vecinos de la comarca. Muchos de ellos pertenecen a Carlos Breixo, que lleva años con una intensa labor de investigación y recopilación. Además de la exposición permanente de objetos de la enseñanza, el museo acogerá muestras temporales. «O edificio será algo moi vivo, que mostrará parte da vida dos nosos antepasados, será un panteón na súa honra», subraya Breixo.