Barrio a barrio | Ultramar Aquejada de problemas de tráfico que traen de cabeza a los vecinos, es una de las zonas más pobladas y más jóvenes de la ciudad, y brilla por su actividad comercial
16 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Fachadas altas de los años 70, comercios y calles populosas, eso es Ultramar, quizá el barrio moderno más urbano de Ferrol. Es la parte del Ensanche con más iniciativa comercial y esa es probablemente su principal característica. Mientras los pequeños negocios flaquean en otros puntos de la ciudad, en Ultramar viven una primavera y en el barrio florecen los solarios, las cafeterías y los supermercados. De uno de ellos salían ayer por la mañana Marina y Sofía, dos jovencitas vecinas de la plaza de Ultramar. Para ellas es un buen lugar para vivir, «es tranquilo y hay de todo». Prefieren el centro para quedar con los amigos, pero reconocen que hasta cierto punto es una ventaja que la marcha esté en otras zonas: «Las noches son muy silenciosas». Cerca pasa Juan Antonio Rodríguez, es de San Xoán, pero su hija trabaja en Ultramar. Aprovecha las mañanas para pasear a su nieto por el barrio. «Es una zona muy comercial -asevera-, con mucho movimiento», pero también «es una zona en la que no hay cosas raras, y puedes pasear en paz». Marisol Bascoy es nueva en la zona, llegó de Santiago hace dos meses. Tras hacer la compra vuelve a casa con Arón, su hijo pequeño. «En Santiago -explica- no se está mejor que aquí. Hay tiendas y un montón de parques para el niño, el centro está cerca, es cómodo... por ahora no cambiaría nada». Manuel Rivera lleva en Ultramar desde primeros de los noventa, y, aunque reconoce la bonanza comercial del barrio, toca rápido el punto flaco: el tráfico. «Casi no hay aparcamientos -dice- y la doble fila es criminal, no hay quien circule por la calle Venezuela». La solución: «Aparcamientos subterráneos, podrían construir uno cuando se reforme la plaza de Cuba». Manuel señala que la obra es una de las prioridades para el barrio, porque también «crecen zarzas, que son un criaderos de ratas, y la calle cerrada se llena de gente poco recomendable». Manuel indica que Ultramar «es un barrio de primera, el que tiene la vivienda más cara», pero al mismo tiempo tiene «problemas de servicios» ya que «el caos de tráfico impide que entren los autobuses». Por su posición entre la Carretera de Castilla y la Avenida de Esteiro, y por su población, entre 8.000 y 8.500 habitantes según la asociación de vecinos, Ultramar es una especie de corazón para Ferrol. Sin embargo, como indican Manuel y el presidente de la asociación de residentes, Álvaro Sánchez, es un corazón con algo de colesterol en las arterias. Sánchez, que preside una entidad con casi 800 socios, lo tiene claro: «Hace falta una reorganización del tráfico que elimine el tapón de la calle Venezuela». Las reformas en la plaza de Cuba «son el momento perfecto para esos cambios, que deben incluir calles de entrada y salida». Si la reforma se lleva a cabo, Ultramar, «un barrio pequeño en extensión pero muy poblado y joven», será mucho mejor, aunque ya tiene muchas virtudes. «Hay mucha hostelería -señala Sánchez-, aunque haría falta algún restaurante de tres o más tenedores». Además, «los bajos comerciales no duran vacíos». En cuanto a la asociación, Álvaro cree que funciona porque «los vecinos colaboran mucho, aunque falta quizá más implicación de los jóvenes».