En opinión de Manuel Afonso de Amorim Domínguez, un profesor del campus de Ferrol que colabora profesionalmente con empresas de Noruega, este bum de ofertas laborales se debe, sobre todo, al vertigioso crecimiento del sector del gas y del petróleo en la India y en China. «Noruega es un referente mundial en cuanto a tecnología offshore y en esos dos países ha conseguido posicionarse con mucha fuerza; allí tiene contratos para el menos diez años». Sin embargo, en el país nórdico faltan vocaciones para atender esa demanda y por eso Noruega ha decidido buscarlas fuera de sus fronteras. Para Amorim, el principal escollo con el que se toparán los españoles será la lengua. «El gran problema de nuestros titulados es el idioma; allí todo el mundo habla inglés perfectamente», advierte el profesor.