Los detenidos están acusados de sustraer varios vehículos y desvalijar un chalé La Guardia Civil mantiene la operación abierta por otros hechos sin esclarecer
20 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a Guardia Civil ha puesto a disposición del juzgado de guardia a dos sospechosos de cometer numerosos robos en la comarca de Ferrol y que se les relaciona con los destrozos cometidos en al menos diez coches en Pontedeume, el pasado enero. Los arrestados son Enrique S. B., de Pontedeume, y David Miguel C. B., de Caranza. Ambos fueron puestos a disposición del juzgado de guardia en Ferrol. La operación policial continúa abierta porque sigue la investigación por otros robos que podrían haber sido obra también de los dos arrestados en unión de más sospechosos ya puestos a disposición judicial o en proceso de serlo. Cometían los robos en la comarca de Ferrol. Así, se considera que fueron los autores del robo cometido en el taller de chapa y pintura Maxi, situado en Neda, de donde se llevaron también dos automóviles. Uno aparecía días después destrozado en el monte de Ancos, también en Neda, y otro de los vehículos sería recuperado en Ferrol. Otro de los golpes perpetrados por ambos y, es posible, algunas otras personas, fue cometido la noche del 26 de diciembre. Primero sustrajeron un coche Opel Kaddet en Pontedeume y con el mismo llegaron al lugar de A Pía, en la parroquia de Ombre, Pontedeume. Tras desvalijar una casa, aprovechando que no había nadie en la misma, se dedicaron a desmontar un automóvil BMW del que se llevaron parte de su carrocería. Los daños causados en el BMW han sido tasados en más de seis mil euros. Balance Con las detenciones practicadas por el Cuerpo Nacional de Policía en la zona de Ferrol, hace una semana, y el arresto de este grupo de la comarca, las fuerzas de seguridad del Estado consideran que han quedado desmenteladas las bandas que cometieron gran parte de los robos durante los últimos meses. Quedan por aclarar, de todos modos, los asaltos a las gasolineras situadas entre Miño y Ferrol. La proliferación de estos robos y las andanzas del grupo de menores de Caranza habían creado cierta alarma en la zona de Pontedeume y la ría ferrolana.