En directo | Con los conductores
24 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?stán un poco menos apretados los coches en la Alameda del Mercado estos días. El comienzo en falso de las obras, para las que se cerró con vallas el acceso de vehículos a la zona, ha provocado un cierto desánimo en los conductores que dejan ahí su automóvil un día sí y otro también. Todos saben que dentro de poco deberán buscarse otro sitio para aparcar, ya que el asfalto destrozado que hoy cubre los árboles será sustituido por una, esperemos que tupida, capa de césped. El problema no es tanto no saber dónde dejarán el coche, si no estar casi seguros de que tendrán que pagar para tenerlo aparcado. Es el caso de «Buyo, como el portero del Madrid», que vive en Pontedeume y «siempre» que viene a Ferrol aparca en la Alameda. «Va a pasar como en Coruña -anticipa Buyo- donde no puedes aparcar en ninguna parte sin pagar». Cuando echa cuentas suspira pensando en los gastos: «El peaje no es demasiado caro, sesenta y pico céntimos. Pero claro, si dejo el coche en el subterráneo tres horas y algo y me sale por cuatro euros cada vez que vengo...». Fácil para los novatos Menos típico es el caso de Fernanda, una mujer de mediana edad que vive en Cabanas y que prefiere aparcar en la Alameda «porque é máis fácil». Fernanda se sacó el carné hace poco y «aínda non lle collín de todo o truco a isto de conducir». Le da miedo meterse en el aparcamiento subterráneo por las columnas y la posibilidad de esmendrellarse contra otro coche. Aunque en la Alameda tampoco es que haya enormes espacios libres, y menos en los días de más follón, cuando llega a haber doble y hasta triple fila en algunos puntos, ella se siente más segura maniobrando allí. No le quedará más remedio que acostumbrarse a buscar sitio por la ciudad, o en el gran beneficiado del asunto: el párking subterráneo.