Ferrol aumenta su oferta de ocio para los más pequeños

Beatriz García Couce
B. Couce FERROL

FERROL

CÉSAR TOIMIL

Reportaje | El auge de los «genios» infantiles Muchos apenas saben hablar pero son capaces de decir sus primeras palabras en inglés y hacer sus pinitos en la música en academias y ludotecas de la ciudad

10 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?lgunos no han abandonado aún los pañales, ni los chupetes y a veces cuesta un triunfo entender lo que quieren decir. Sin embargo, son capaces de, con su lengua de trapo, contar hasta cinco en inglés, hacer sus primeros pinitos ante un ordenador o mostrar sus habilidades teatrales y musicales. Todo ello es posible por la cada vez mayor oferta de actividades lúdicas que ofrecen principalmente empresas privadas de la ciudad. Hasta hace poco, la natación para bebés que se lleva a cabo en las piscinas ferrolanas desde hace más de una década, constituía una de las escasas propuestas de ocio especialmente destinadas a estimular a los más pequeños de la casa. Prácticas deportivas de todo tipo y artísticas, como la danza, eran hasta ahora los preferidos de los progenitores con niños a partir de tres años pero poco a poco esa oferta ha ido ampliándose hasta configurar un abanico de posibilidades, siempre sin perder como referencia el juego como principal estímulo. De aprender música jugando saben bien la veintena de niños de tres años que acuden a la Escola da Vaca. «Les damos las primeras referencias musicales, pero siempre jugando; después, a partir de los cinco o seis años, ya deciden el instrumento que quieren tocar», explica Nuria de Pablo, directora del centro. Audiciones, psicomotricidad, música activa.. Todo es válido para iniciar a los niños en el gusto por la música. En la pintura También hay pequeños Picasso menores de tres años en la Escola Aberta de Arte. Lejos de ejercitarse en complicadas técnicas pictóricas, los pequeños experimentan con los materiales y se dedican fundamentalmente a divertirse, a «embadurnarse», explican en el centro. «Les contamos las cosas como si fuera un cuento» para que su contacto con las artes plásticas sea motivador. Las últimas en ampliar las propuestas para los más pequeños -y también en programar acciones específicas para los que han cumplido dos años- han sido las ludotecas. En La Guagua, una veintena de críos de esa edad se divierten diariamente con distintas actividades. Aunque dejan claro que no son escuelas infantiles, que cuentan con sus métodos educativos y se rigen por otras normativas, las ludotecas incorporan cada vez más propuestas para divertir a los niños. «Hacemos muchos juegos, utilizamos la música, el baile, aunque a través del juego van adquiriendo conceptos que les van a servir después para cuando empiecen en el colegio», explica Patricia Iglesias, una de las socias de La Guagua. En la ludoteca Capuchino, los niños tienen a su alcance múltiples opciones, como teatro, inglés e informática. «Es la edad idónea para aprender porque además los niños se adaptan muy bien a todo», explican desde este centro.