Incumplir la norma vigente desde el día 1 se sanciona con entre 600 y 10.000 euros Los mandos electrónicos cuestan 235 euros e impiden comprar sin permiso del encargadoEn Galicia sólo lo tienen el 50% de los locales y en Ferrol aún no se alcanza ese porcentaje
08 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a escasez de mandos para las máquinas expendedoras de tabaco impide que muchos hosteleros de la comarca puedan cumplir la normativa vigente desde el 1 de enero. Desde que comenzó el año, la venta de cajetillas fuera de los estancos debe realizarse mediante máquinas con un control electrónico del encendido. La medida pretende evitar que los menores adquieran cajetillas y su incumplimiento se considera una falta grave, sancionada con entre 600 y 10.000 euros de multa. En Galicia, cerca de la mitad de los establecimientos han instalado el mecanismo. En Ferrol y su comarca el porcentaje todavía es menor. El motivo, según fuentes de la asociación de hosteleros, es que las existencias de mandos son escasas, por lo que muchos empresarios que los han encargado todavía no han podido instalarlos. El precio del dispositivo incluyendo su colocación ronda los 235 euros y son válidos para las máquinas fabricadas desde hace cinco años. La mayoría de empresas de alquiler de mecanismos expendedores se hacen cargo de los gastos, pero un alto porcentaje de los hosteleros que en su día compraron una máquina (rondan los 3.000 euros) deberán hacer frente personalmente al gasto. Indecisión legislativa Los vaivenes de las autoridades sanitarias estatales y gallegas han contribuido al agotamiento de los mandos. En septiembre se suponía que la adaptación gallega de la ley antitabaco (de la que actualmente los hosteleros dicen no saber «absolutamente nada») incluiría la prohibición total de vender tabaco en bares. La Xunta reculó tras advertir que esa medida pondría en peligro al sector de las máquinas expendedoras en Galicia, que genera más 200 empleos. Sin embargo, la posibilidad de que se aceptase el veto total ralentizó la instalación de los dispositivos, lo que causó que la demanda se disparase en las últimas semanas ante la proximidad de la entrada en vigor de la normativa.