«No es un túnel, es una corredoira»

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CÉSAR TOIMIL

Crónica | Reacciones al nuevo pasadizo bajo la plaza de España Camioneros, taxistas, buseros y peatones critican el subterráneo; calificativos como «chapuza», «impresentable» o «desmadre» son los empleados para describirlo

30 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El nuevo túnel bajo la plaza de España está causando polémica. La Voz realizó ayer una pequeña encuesta entre representantes de cada uno de los colectivos que van a usarlo habitualmente: camioneros, buseros y taxistas. Hay unanimidad: no les gusta, y no ahorran críticas a la flamante infraestructura subterránea. Miembros de las dos asociaciones de taxi locales usan calificativos muy duros para referirse al pasadizo. «No es un túnel, es una corredoira», «impresentable», «chapuza» o «peligroso», son algunas de las críticas más suaves. Entre otros defectos, los taxistas encuentran que es «demasiado estrecho», las bajadas son «impresionantes, podían haberlas amortiguado más porque te dejas el coche al pasarlas», las paredes están «echadas sobre la calzada en las curvas», no hay «ninguna salida para los peatones, por lo que es una trampa si hay un accidente con incendio». A alguno le recuerda al «túnel de Lady Di» y cree que «tiene que haber algún interés para que se construyese así». No son los únicos que piensan de esa forma. El conductor de un camión de reparto de butano que ya lo ha cruzado varias veces lo describe simplemente como «una mier...». Cree que el problema, aparte de las citadas carencias de la obra, es de utilidad: «Un túnel entre las avenidas do Rei y Vigo no vale para nada, casi no hay tráfico. Debería de enlazar con la carretera de Castilla, pero así no es útil». Un distribuidor de productos alimenticios, Carlos, ha pasado por el túnel en furgoneta y en un camión de dos ejes. «Cuando coincidan dos camiones en una de las curvas se van a quedar atrancados y -profetiza- acabarán limitando el tráfico a vehículos pequeños. Es una chapuza de mucho cuidado». Un «desmadre» Para un busero de la compañía municipal, que sólo lo ha cruzado en coche, el túnel es «un desastre». Otros dos chóferes de las compañías Arriva y cooperativa de Caranza reconocen que no lo han usado personalmente, pero aún así critican lo que de «oídas» por compañeros y clientes es «una chapuza». Incluso un agente de la Policía Local lo califica de «desmadre, empezó mal y tenía que acabar así». Tampoco gusta a los peatones. Vecinos de la avenida de Vigo, como Manuel, hablan de «disparate» o «chafallada». Critican especialmente «lo que han hecho en las aceras, de un lado (el de la cafetería Avenida) mide menos de un metro y por el otro dejan pasar coches a los garajes por encima de ella». También creen que «es muy peligroso cruzar cerca, porque no ves los coches que salen de dentro y si vienen rápido te puedes llevar una sorpresa». Todas las críticas se producen en los días posteriores al estreno del túnel, durante los cuales el tráfico por el mismo ha sido relativamente escaso y no se han producido percances de ninguna clase.