?ace cerca de un mes -coincidiendo con uno de los primeros temporales de lluvias- que la entrada de Rego da Moa a la autopista hacia Ferrol (la que está ubicada junto al polígono industrial de Vilar do Colo) se ha convertido en un peligroso acceso. El barro se acumula en el arcén y en parte de la calzada y solamente unos conos alertan al conductor del peligro. Según informó Tráfico, que calificó el acceso de «muy peligroso», ya se dio parte en varias ocasiones de esta situación tanto a los titulares de la AP-9 (la empresa Audasa) como a los, según los agentes, responsables de que el barro se acumule en esta zona. Y es que, según lo dicho desde el destacamento de Tráfico de Ferrol, esa tierra que se acumula sobre el arcén y la calzada procede de unas obras de canalización que se están haciendo en el polígono industrial Vilar do Colo. Los agentes añadieron que ya fueron varios los vecinos que protestaron por esta situación y que, aunque por el momento no hay constancia de accidentes en la zona, sí están al tanto «del peligro que suponen». De hecho, desde Tráfico también indicaron que, aunque ellos no pueden «hacer nada para evitar que las obras sigan perjudicando la calzada», en caso de un siniestro sí tienen que dar parte de cómo está la carretera y pedir las responsabilidades oportunas. Las consecuencias de que el arcén y parte de la calzada estén llenos de barro se aprecian nada más pasar por la zona. Los coches, y sobre todo los muchos camiones que transitan la autopista, deben arrimarse completamente hacia la izquierda para sortear la mancha y los conos. Además, en días pasados, el viento provocó que estos artefactos de señalización se desplazasen al medio de la calzada. La situación es todavía más peliaguda si se tiene en cuenta la cantidad de vehículos que, precisamente, acceden a la autopista por esta entrada. Lo hacen porque, además de estar junto al polígono industrial de Fene, es el único tramo gratuito de la AP-9 desde A Coruña a Ferrol.